Futbolistas Argentinas Denuncian Acoso y Abuso de Poder por Entrenador Diego Guacci
Futbolistas Argentinas Denuncian Acoso por Entrenador Diego Guacci

Futbolistas Argentinas Rompen el Silencio sobre Acoso y Abuso de Poder en el Fútbol Femenino

Las jugadoras Luana Muñoz, Gabriela Garton, Aldana Cometti y Camila Gómez Ares, cuatro de las cinco denunciantes originales, han decidido hablar públicamente sobre haber sido víctimas de acoso sexual, abuso de poder, hostigamiento y discriminación por parte del entrenador Diego Guacci. Este técnico dirigió en clubes de la Primera División femenina y en categorías juveniles de la selección argentina, dejando una estela de comportamientos inapropiados que ahora salen a la luz.

Lenguaje Denigrante y Abuso de Autoridad Sistemático

En una entrevista concedida al diario La Nación, las futbolistas describieron episodios ocurridos durante la etapa en que Guacci se desempeñó como director técnico en River Plate y UAI Urquiza, además de su paso por estructuras formativas del seleccionado nacional. Según relataron, el entrenador ejercía una dinámica de violencia verbal sistemática, con expresiones degradantes vinculadas al género y la orientación sexual de las jugadoras.

Gabriela Garton, exarquera de la selección y actualmente jugadora en el FC Bulleen Lions de Australia, recordó declaraciones del entrenador luego de una derrota deportiva, caracterizadas por un contenido explícito, violento y sexualmente humillante, completamente impropio de cualquier entorno profesional. Garton también afirmó que Guacci la descalificó insinuando que el acceso a la selección dependía de conductas sexuales forzadas, comentario que marcó de manera profunda su carrera y su salud emocional.

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Un Patrón de Conductas Reiteradas en Distintos Clubes

Luana Muñoz, hoy futbolista de Belgrano de Córdoba, aseguró que al llegar a River Plate le sorprendió la salida repentina de gran parte del plantel femenino. "Con el correr de los meses fui entendiendo por qué tantas jugadoras habían decidido irse. Había un patrón que se repetía", explicó Muñoz, quien señaló que muchas futbolistas optaban por el silencio ante el temor de represalias o de ser marginadas del ámbito competitivo.

Las jugadoras describieron un uso reiterado del poder jerárquico para intimidar, descalificar y generar un clima de temor dentro de los equipos, creando un ambiente tóxico que afectaba tanto su rendimiento deportivo como su bienestar psicológico.

Frustración ante la Falta de Sanciones de la FIFA

Aldana Cometti, actual integrante del seleccionado argentino, manifestó su impotencia y frustración ante la resolución de la FIFA, organismo al que las jugadoras recurrieron en 2021. La entidad abrió una investigación, pero un año más tarde resolvió cerrarla al considerar que "las pruebas eran insuficientes para corroborar los hechos denunciados".

Las futbolistas afirmaron que el proceso fue revictimizante y cuestionaron que la FIFA haya tomado en cuenta, principalmente, la versión del propio Guacci, sin profundizar en los testimonios y evidencias presentadas por las denunciantes. "Que no haya habido sanción no significa que no haya pasado", afirmaron colectivamente.

Quinto Testimonio y Acoso Digital

La quinta futbolista denunciante, cuya identidad se mantiene en reserva, relató a La Nación un episodio en el que el entrenador habría tenido una conducta sexual inapropiada durante una videollamada, además de solicitarle imágenes íntimas y acosarla durante meses a través de distintas plataformas digitales.

Según explicó, tras rechazar sus insinuaciones, el entrenador respondió con frases destinadas a culpabilizar a la víctima, conducta que la dejó en una situación de vulnerabilidad emocional y profesional que afectó significativamente su desarrollo deportivo.

Consecuencias Legales y Visibilización del Problema

Aunque las jugadoras no iniciaron causas penales en la Justicia argentina, el caso derivó en denuncias cruzadas entre las partes por daños y perjuicios y calumnias e injurias. Más allá del resultado judicial, las futbolistas remarcaron que hablar públicamente fue una decisión colectiva para visibilizar prácticas abusivas aún presentes en el fútbol femenino.

Las deportistas subrayaron la importancia de que nuevas generaciones de jugadoras cuenten con:

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  • Protocolos claros contra el acoso y abuso
  • Entornos seguros y libres de violencia
  • Organismos que actúen con perspectiva de género
  • Canales de denuncia efectivos y confidenciales

Este caso pone en evidencia la necesidad urgente de transformar las estructuras del fútbol femenino para garantizar condiciones dignas y seguras para todas las deportistas, eliminando prácticas abusivas que han permanecido ocultas durante demasiado tiempo.