Italia repite fracaso histórico: Bosnia y Herzegovina avanza al Mundial 2026
Por tercera edición consecutiva, la selección italiana de fútbol ha quedado fuera de una Copa del Mundo. Este amargo desenlace se consumó tras una dramática derrota en tanda de penales ante Bosnia y Herzegovina, en un partido de repechaje que mantuvo en vilo al mundo del fútbol internacional.
Un sueño truncado en la tanda de penales
El arquero bosnio Nikola Vasilj se convirtió en el héroe de la noche al detener dos lanzamientos desde el punto penal. Mientras los italianos Francesco Pio Esposito y Bryan Cristante miraban con desolación, en los ojos de Vasilj brillaba una alegría salvaje y una felicidad desconocida al ver cómo los azzurri fallaban su oportunidad de viajar a América para el Mundial 2026.
Italia, que presume cuatro estrellas en su camiseta por sus títulos mundiales, consuma así su tercer fracaso consecutivo en eliminatorias. Los tiempos de gloria donde su fútbol brillaba con intensidad propia quedan cada vez más atrás, mientras el equipo se convierte en un mero espectador del máximo torneo del fútbol mundial.
Un partido de emociones encontradas
En una cancha brava, con la tribuna local desquiciada de emoción, Italia mantuvo inicialmente la presión sobre Bosnia tratando de pelear contra su pasado reciente. El equipo dirigido por Gennaro Gattuso se sabía superior, al menos en el nombre y la tradición, y buscaba finiquitar lo que consideraba el último trámite para clasificar.
El guion parecía escrito para los italianos cuando Nikola Vasilj cometió un error garrafal al entregarles el balón en una salida mal calculada. Moise Kean, el italiano de padres marfileños que fichó con la Juventus y prometió a su madre salir de la pobreza, no desaprovechó la oportunidad y remató con potencia para marcar el 0-1.
"El hombre que habló a su madre para avisarle que no trabajaría más le regalaba el sueño a un país que ansía volver a pararse en una Copa del Mundo como protagonista", describieron los cronistas presentes en el estadio.
El giro dramático del encuentro
Pero el destino tenía preparado otro desenlace. Italia perdió a Alessandro Bastoni por expulsión cuatro minutos antes de que terminara el primer tiempo, lo que cambió completamente el desarrollo del partido. En la segunda mitad, los azzurri tuvieron que retroceder y aferrarse a su mínima ventaja, perdiendo el control del juego.
Bosnia, con su tribuna ensordecida exigiendo un milagro, llevó a los italianos a jugar en su propio campo. Lo inevitable terminó por suceder al minuto 79, cuando Haris Tabakovic con un remate de cabeza instaló el balón en las redes italianas para decretar el 1-1 en la pizarra, pese a las protestas por una supuesta falta.
Los penales que decidieron el destino
Los últimos minutos vieron a una selección italiana poseída por los dementores del miedo a volver a fallar, mientras Bosnia, crecida y pensando en su segunda Copa del Mundo, mantuvo la presión suficiente para llevar el encuentro a la tanda de penales.
Con la suerte que parece acompañar al desprotegido, Bosnia eliminó a Italia en el juego del repechaje. Los italianos no supieron ser letales desde los doce pasos y terminaron errando dos penales, mientras los locales fueron implacables en su ejecución.
Italia volverá a ser solo un espectador más, mirando el balón rodar en el Mundial 2026 con una tristeza profunda por hilar su tercera Copa del Mundo consecutiva sin participar. Mientras tanto, Bosnia y Herzegovina celebra su regreso al máximo torneo del fútbol mundial, escribiendo un nuevo capítulo en su historia deportiva.



