Jesse Jackson: del emparrillado a la lucha por los derechos civiles en EE.UU.
Jesse Jackson: del futbol americano a los derechos civiles

Jesse Jackson: el quarterback que cambió el juego de los derechos civiles

Con el fallecimiento del reverendo Jesse Jackson a los 84 años, Estados Unidos pierde un ícono político, pero décadas atrás, el mundo deportivo perdió a un talentoso quarterback y a un potencial pelotero de béisbol. Su historia deportiva, marcada por el racismo y la determinación, forjó el carácter que lo llevaría a convertirse en un sucesor de Martin Luther King en la lucha por la igualdad.

Los inicios deportivos y el rechazo a las Grandes Ligas

Para comprender las aspiraciones atléticas de Jesse Jackson, es necesario retroceder a 1959. Originario de Greenville, una ciudad con un historial documentado de racismo estructural, Jackson creció en un entorno donde el activismo ya era parte del paisaje, incluyendo protestas contra el trato discriminatorio hacia figuras como Jackie Robinson.

En un giro sorprendente, Jackson rechazó un contrato de los White Sox de Chicago de las Grandes Ligas, convencido de que su futuro estaba en los emparrillados de futbol americano. Sin embargo, su paso por la Universidad de Illinois le enseñó una lección amarga: los prejuicios raciales de la época le impidieron acceder a la posición de quarterback, relegándolo a roles menores.

El cambio a la Universidad A&T y el forjamiento de un líder

Lejos de darse por vencido, Jackson se trasladó a la Universidad A&T de Carolina del Norte, donde lideró la ofensiva como quarterback. Allí, sin saberlo, moldeó el carácter que definiría su activismo posterior. Para Jackson, el deporte era una metáfora de la democracia, afirmando que "el campo de juego es parejo, porque las reglas son públicas y los árbitros son justos".

No obstante, su tragedia personal fue descubrir que, fuera de las líneas de cal, el sistema seguía siendo injusto. Esta experiencia alimentó su compromiso con el cambio social. En 1984, su legado deportivo fue reconocido con su inducción al Salón de la Fama del Deporte de su alma máter.

Una voz que resonó en la NFL y más allá

Durante décadas, la voz del reverendo Jackson se hizo escuchar en los despachos de la NFL y las Grandes Ligas, exigiendo que los afroamericanos no solo fueran protagonistas en las canchas, sino también en los puestos de toma de decisiones. Como aficionado de los Bears de Chicago, mantuvo un vínculo cercano con el deporte.

Cuando el quarterback de los 49ers de San Francisco, Colin Kaepernick, se arrodilló en 2016 para protestar contra la brutalidad policial, Jackson lo defendió como un "luchador por la libertad", viendo en el deporte un escenario honesto para exponer las heridas raciales de la nación.

Reacciones y alianzas deportivas

Desde la NFL, el comisionado Roger Goodell expresó su profunda tristeza por la pérdida, destacando el impacto de Jackson en la liga y la sociedad. "El reverendo Jackson luchó por la igualdad y desafió el statu quo para ayudar a construir una nación más fuerte", declaró Goodell, recordando su papel como mariscal de campo y su pasión por el futbol americano.

Además, Jackson forjó una fuerte alianza con la estrella de la NBA, Shaquille O'Neal, colaborando en numerosas iniciativas filantrópicas y sociales enfocadas en la educación y el desarrollo juvenil. Juntos, encabezaron actos de recaudación de fondos que beneficiaron a comunidades desfavorecidas.

Hoy, con su partida, el legado de Jesse Jackson perdura en cada atleta que alza la voz por la justicia, recordándonos que el deporte puede ser un poderoso catalizador para el cambio social.