Reencuentro histórico: mexicanas e inglesas del Mundial 1971 se abrazan tras 55 años
Mundial 1971: mexicanas e inglesas se reúnen tras 55 años

Un abrazo que tardó 55 años en llegar

El tiempo parece haberse detenido en la residencia de la Embajada Británica en México. Cinco décadas y media después de aquel histórico partido donde la selección femenil mexicana venció 4-0 a Inglaterra, las protagonistas de aquella gesta se reencontraron con sus antiguas rivales en un acto cargado de emoción y reconocimiento.

El triunfo que nadie olvida

Aquel resultado del Mundial de 1971 sigue siendo uno de los más significativos en la historia del fútbol mexicano. Que el Tri le anotara cuatro goles a una potencia como Inglaterra no era cosa común, especialmente cuando fueron mujeres quienes lograron esa hazaña en un torneo que enfrentaba el rechazo institucional y la misoginia generalizada.

El marcador se construyó con un doblete de Aguilar, más los goles de Huerta y Zaragoza. 55 años después, el estruendo de aquellos goles se transformó en el silencio cómplice de abrazos entre canas que son medallas y sonrisas que han sobrevivido a décadas de olvido.

Un torneo que desafió a la FIFA

El Mundial Femenino de 1971 se organizó tras la fiebre del primer Mundial organizado en México, pero nunca recibió el aval de la FIFA. Participaron solamente doce selecciones en sedes repartidas entre Ciudad de México y Guadalajara, sin que las jugadoras recibieran remuneración alguna por su participación, aunque los organizadores sí comercializaron el evento con patrocinadores.

Fueron pioneras que, en aquel torneo clandestino que llenó estadios pero vació vitrinas oficiales, silenciaron los insultos a base de técnica y coraje. Adolescentes que desafiaron las estructuras del fútbol mundial cuando el deporte femenil carecía completamente de reconocimiento.

El reencuentro organizado por la diplomacia

La embajadora del Reino Unido en México, Susannah Goshko, tuvo el detalle de invitar a las seleccionadas mexicanas para encontrarse con sus viejas amigas y rivales inglesas. "El fútbol es lo que une a México con el Reino Unido", declaró la diplomática. "Los británicos trajeron el fútbol hace 200 años, pero nuestra idea es hablar de la inclusión de las niñas y mujeres en este deporte".

En el encuentro no hubo necesidad de uniformes de fibras pesadas ni de tacos de cuero rígido. Allí, entre recuerdos y anécdotas, las jugadoras de ambas selecciones se miraron a los ojos reconociendo en cada rostro las huellas del tiempo y la lucha compartida.

Testimonios que reflejan una lucha continua

Tryudy McCaffrey, delantera centro de Inglaterra en 1971, tenía apenas 15 años cuando vivió aquella experiencia que marcó el rumdo de su vida. "Sigo protestando para que las mujeres puedan tener respeto y valores desde aquellos directivos que no responden a sus expectativas", compartió la exjugadora.

"Ya pasó antes", reflexionó McCaffrey. "Las mujeres que jugaron fútbol durante la Guerra Mundial fueron detenidas en cuanto los hombres volvieron. Es fácil volver a esas injusticias aún en estos tiempos, por eso es bueno este tipo de reuniones".

Un legado que trasciende generaciones

Este emotivo reencuentro sirve como testimonio vivo de la lucha que las pioneras del fútbol femenil enfrentaron en una época donde el deporte era territorio exclusivo de hombres. Más allá del resultado deportivo, lo que permanece es el reconocimiento a su valentía y la reivindicación de su lugar en la historia.

Las jugadoras ya no son aquellas adolescentes que desafiaron al establishment futbolístico, pero su legado sigue inspirando a nuevas generaciones de mujeres que hoy encuentran en el fútbol un espacio de expresión y realización profesional.