Sheinbaum se resiste al cambio de nombre del Estadio Azteca a Estadio Banorte rumbo al Mundial 2026
A escasos meses de la Copa del Mundo de 2026, el histórico Estadio Azteca ha cerrado un capítulo de casi seis décadas para adoptar un nuevo nombre comercial: Estadio Banorte. Sin embargo, esta decisión estratégica y financiera ha generado resistencia, especialmente de la presidenta Claudia Sheinbaum, quien declaró públicamente que seguirá refiriéndose al recinto por su denominación tradicional.
La postura firme de la mandataria frente al cambio
Durante una conferencia matutina, Claudia Sheinbaum Pardo anunció que se llevará a cabo una reunión la próxima semana para abordar problemas técnicos presentados durante la inauguración del ahora Estadio Banorte. "Yo le voy a seguir diciendo el Estadio Azteca", afirmó la jefa del Ejecutivo, subrayando el apego emocional y cultural que muchos mexicanos tienen hacia el coloso. Aunque reconoció que los partidos en otros estados transcurrieron sin mayores contratiempos, destacó inconvenientes de conectividad de internet y acceso en el estadio capitalino.
Sheinbaum enfatizó que, a pesar del nuevo nombre comercial, el inmueble será promocionado como Estadio Ciudad de México durante el Mundial, manteniendo así su esencia para los aficionados. "Porque ese es él; aunque es el Estadio Banorte, va a ser el Estadio Ciudad de México, pues es el Azteca para muchos de nosotros, que crecimos con el Estadio Azteca", expresó.
El acuerdo millonario detrás de la transformación
La razón principal del cambio de nombre radica en un acuerdo financiero crucial. Grupo Ollamani, propietario del estadio, firmó una alianza a largo plazo con Grupo Financiero Banorte, que inyectó un préstamo de 2,100 millones de pesos para costear remodelaciones exigidas por la FIFA. Estas mejoras incluyen:
- Una nueva cubierta exterior de ETFE.
- Tecnología de iluminación LED de última generación.
- Más de 1,200 antenas Wi-Fi 6 para mejorar la conectividad.
A cambio, Banorte adquirió los derechos de nombre del estadio por los próximos 12 años, asegurando que la modernización cumpla con estándares internacionales justo a tiempo para el partido inaugural del Mundial 2026.
Incidentes y desafíos en la inauguración
La transición no ha estado exenta de problemas. Durante un partido amistoso entre México y Portugal, se reportaron aglomeraciones en el Tren Ligero y fallas en la infraestructura dentro del recinto. Además, la Secretaría de Seguridad Ciudadana confirmó la trágica muerte de un joven de 27 años, quien cayó desde una estructura en la zona de palcos. Estos incidentes subrayan la necesidad de ajustes antes de la justa mundialista.
La regla de la FIFA y el nombre temporal durante el Mundial
Un detalle crucial que muchos aficionados desconocen es que, durante el Mundial 2026, el estadio no podrá llamarse Estadio Banorte ni usar su nombre tradicional. Debido a que Banorte no es un patrocinador global oficial de la FIFA, el organismo registrará y promocionará el recinto únicamente como Estadio Ciudad de México. Esta práctica es común en torneos internacionales, afectando también a estadios en Estados Unidos como el MetLife o el AT&T. Una vez concluida la Copa del Mundo, el nombre comercial regresará a la fachada principal.
Reflexiones finales sobre el legado y el futuro
Aunque el cambio de nombre ha despertado nostalgia entre los puristas, la modernización del Estadio Azteca—ahora Estadio Banorte—es vista como un paso necesario para mantener a la Ciudad de México como una catedral del deporte de clase mundial. Con la tercera Copa del Mundo en el horizonte, esta transformación asegura que el recinto esté a la altura de los eventos globales, combinando tradición con innovación para recibir a turistas y aficionados con una imagen renovada de México.



