El Inter Miami, el club que preside David Beckham y donde Lionel Messi es la gran figura, ha vuelto a poner sus ojos en Kevin De Bruyne. Según informó el medio español Mundo Deportivo, la directiva rosa renovó su interés por el mediocampista belga, quien ahora vería con mejores ojos una eventual mudanza a la MLS.
El conjunto de Florida quiere dar un nuevo golpe mediático y deportivo en el mercado de pases después de cerrar la incorporación de Casemiro. El objetivo es sumar a De Bruyne a un plantel que ya cuenta con Messi, Luis Suárez, el propio Casemiro y Rodrigo de Paul, para formar un mediocampo y ataque de ensueño.
Un proyecto ambicioso en la MLS
En los últimos meses, el Inter Miami ha consolidado un proyecto ambicioso que busca convertir al equipo en una potencia absoluta de la Major League Soccer. Con Messi como faro, la llegada de figuras experimentadas y el éxito reciente, el club rosa no se conforma con lo logrado y sigue mirando al mercado europeo para seguir elevando el nivel de su plantilla.
La posible llegada de De Bruyne se suma a una estrategia clara: rodear a Messi de futbolistas de primer nivel mundial. La intención de la directiva es que el belga, de 35 años, se convierta en el socio ideal del argentino en el medio campo, aportando visión de juego, precisión en el pase y experiencia en torneos de élite.
El pasado de De Bruyne con el Napoli
Kevin De Bruyne ya había recibido propuestas del Inter Miami y del San Diego FC en junio de 2025, llegando incluso a mantener conversaciones con ambos clubes. En aquel momento rechazó las ofertas y optó por continuar en Europa al firmar con el Napoli. Aunque el belga tiene contrato con el conjunto napolitano hasta 2027, desde Miami confían en poder negociar su salida este verano.
La primera temporada de De Bruyne en el Napoli y en la Serie A no cumplió con las elevadas expectativas que generó su llegada como agente libre tras una década gloriosa en el Manchester City. El belga sumó 21 partidos en total entre liga y Champions League, con 5 goles y 4 asistencias, cifras marcadas por una grave lesión en el flexor de la pierna que lo mantuvo fuera de las canchas durante varios meses, entre finales de octubre y finales de febrero.
Más allá de las estadísticas, De Bruyne no se sintió del todo cómodo con el estilo de juego de Antonio Conte. Al final de la campaña expresó públicamente su decepción, criticando la propuesta táctica del técnico italiano y reclamando una conversación sobre su rol dentro del equipo. Esas declaraciones avivaron los rumores sobre su continuidad.
¿Salida este verano?
Con la llegada de Massimiliano Allegri al banquillo napolitano, el club insiste en que el belga forma parte del proyecto para la próxima temporada. Sin embargo, el rendimiento irregular y las tensiones acumuladas han abierto la puerta a especulaciones sobre un posible cambio de aires. El interés del Inter Miami no es nuevo ni improvisado: responde a la necesidad de sumar un generador de juego de clase mundial junto a Messi.
El mercado de pases de la MLS cierra más tarde que el europeo, lo que le da tiempo a la directiva rosa para intentar convencer al Napoli. La operación no será sencilla, pues el club italiano pagó una prima de fichaje al llegar De Bruyne como agente libre y espera recuperar parte de esa inversión si finalmente decide traspasarlo. Pero el poder de atracción de Messi y el proyecto deportivo del Inter Miami podrían ser decisivos en la negociación.
Por ahora, solo se trata de un interés confirmado por el medio español. La pelota está en el tejado de De Bruyne, quien deberá valorar si quiere cerrar su carrera en la MLS junto a Messi o si prefiere seguir en el fútbol europeo. Lo cierto es que la posibilidad de verlos compartir vestuario ha encendido la ilusión de los aficionados del Inter Miami y del fútbol estadounidense en general.



