Apenas nueve minutos de juego y el PSV Eindhoven quedó en inferioridad numérica. La expulsión de Joey Veerman alteró el guion esperado en la Supercopa de los Países Bajos y abrió el camino para que el AZ Alkmaar confirmara su superioridad con un contundente 4-0. El lateral mexicano Mateo Chávez vio desde la cancha cómo su equipo desbordaba al rival, tras ser titular y disputar 70 minutos.
El conjunto dirigido por Maarten Martens mantuvo la intensidad de principio a fin. La presión alta, la velocidad en las transiciones y la seguridad defensiva terminaron de desarmar a un PSV que no encontró respuestas. La superioridad numérica fue un factor, pero el campeón mostró ideas claras para convertir ese escenario en una demostración de autoridad de cara al arranque de la Eredivisie.
Una goleada que define la Supercopa
Las anotaciones comenzaron a aparecer y despejaron cualquier duda. Mexx Meerdink, Weslley Patati y Elijah Dijkstra hicieron vibrar a la afición del AZ en el camino hacia el marcador final. Ro-Zangelo Daal cerró la cuenta desde el punto penal, sellando el 4-0 y la conquista del primer trofeo del curso para los suyos.
El PSV intentó reaccionar en algunos pasajes, pero el golpe de la expulsión temprana fue demasiado. El AZ gestionó el ritmo del partido y, con el resultado definido, dio descanso a algunas de sus piezas clave para iniciar el campeonato liguero con el plantel fresco y mentalizado en seguir sumando éxitos.
Mateo Chávez, titular y con protagonismo
Mateo Chávez, formado en Chivas, fue titular en la banda izquierda y completó 70 minutos. El mexicano mostró solidez en las tareas defensivas y también se proyectó en ataque. En la segunda mitad apareció en un par de ocasiones dentro del área rival y estuvo cerca de estrenarse como goleador, aunque sus disparos no lograron superar a los defensores del PSV.
El técnico Maarten Martens decidió sustituirlo al minuto 70, en una muestra de confianza y también con la mirada puesta en el inicio de la temporada. La ovación del público y el resultado controlado confirmaron que el mexicano ya forma parte del núcleo de un equipo que aspira a pelear por todo en los Países Bajos.
Un título que impulsa su camino europeo
Este campeonato representa el primer título de la temporada para Mateo Chávez y llega pocos meses después de su participación en el Mundial de 2026 con la selección mexicana. El crecimiento mostrado en la campaña anterior en el AZ Alkmaar se refleja ahora en un trofeo y en la confianza ganada dentro de un club que celebra su primer gran golpe del curso.
Con esta actuación, el lateral se reafirma como uno de los futbolistas mexicanos con mayor proyección en el Viejo Continente. El AZ Alkmaar, por su parte, envía un mensaje contundente: está listo para competir con los grandes del futbol neerlandés y buscará mantener esta inercia en la Eredivisie.



