La UEFA ha lanzado una amenaza directa a la FIFA: boicotear los próximos Mundiales y competiciones del máximo organismo del fútbol si continúa con su plan de crear una sociedad comercial abierta a la inversión privada. Las 55 federaciones que integran la UEFA coincidieron en esta postura, que pone en riesgo los torneos programados para 2026, incluyendo aquellos en los que participará la Selección Mexicana.
Los próximos Mundiales en riesgo
En 2026, la FIFA tiene programados tres Mundiales: el femenil Sub-20, del 5 al 27 de septiembre; el femenil Sub-17, del 17 de octubre al 7 de noviembre; y el varonil Sub-17, del 19 de noviembre al 13 de diciembre. El primero de ellos se celebrará en Polonia, país miembro de la UEFA, lo que añade tensión a la amenaza. México estará presente en los tres torneos, lo que hace que la situación sea especialmente relevante para el fútbol mexicano.
La amenaza de la UEFA
La UEFA considera que la propuesta de la FIFA de crear la filial FIFA Forward Enterprise (FFE) es “irresponsable e indefendible”. Según el organismo europeo, esta empresa gestionaría las actividades comerciales del fútbol mundial, como la difusión, los patrocinios, la venta de entradas y la concesión de licencias, además de eventos como el Mundial y el Mundial de Clubes. “No es una 'decisión democrática', sino una gobernanza mediante el miedo”, declaró la UEFA en un comunicado.
La FIFA ha fijado el 19 de septiembre como fecha límite para que las federaciones se pronuncien sobre el proyecto. Mientras tanto, en África han dado su visto bueno para examinar la propuesta, lo que contrasta con la postura europea.
Impacto en los torneos de 2026
Si la UEFA lleva a cabo su boicot, los Mundiales de 2026 podrían verse afectados, especialmente el femenil Sub-20 en Polonia, que depende directamente de una federación europea. La participación de México en los tres torneos también estaría en juego, ya que sin la colaboración de la UEFA, la organización de estos eventos sería compleja.
La FIFA, por su parte, defiende que la creación de FFE es necesaria para modernizar la gestión comercial y generar mayores ingresos para el fútbol global. Sin embargo, la UEFA insiste en que el proceso ha sido secreto y antidemocrático. Las próximas semanas serán clave para definir el futuro de los Mundiales de 2026.



