Violencia en Jalisco altera rutinas de Atlas y Chivas
Los graves incidentes de violencia registrados el pasado domingo en el Área Metropolitana de Guadalajara y diversas zonas de Jalisco obligaron a los dos clubes más importantes del estado a implementar medidas extraordinarias de seguridad para proteger a sus plantillas. Tanto el Atlas como el Club Deportivo Guadalajara modificaron sustancialmente sus rutinas de entrenamiento en respuesta a la declaratoria de "código rojo" emitida por las autoridades estatales.
Atlas recurre al entrenamiento virtual por seguridad
Ante los múltiples reportes de bloqueos carreteros, incendios de vehículos y actos violentos ocurridos el domingo —algunos en zonas cercanas a sus instalaciones—, la directiva del Atlas tomó la decisión de que el primer equipo permaneciera en sus hogares y realizara su sesión de entrenamiento de forma completamente virtual este lunes. Esta medida preventiva buscaba evitar cualquier traslado que pudiera poner en riesgo a jugadores, entrenadores y personal administrativo del club.
A través de una plataforma digital especializada, los futbolistas se conectaron con el cuerpo técnico, quien dirigió la sesión a distancia y supervisó las rutinas físicas y tácticas adaptadas para realizarse en casa. Aunque durante la mañana del lunes la situación en el interior de la ciudad se reportó como más tranquila, en los accesos a Guadalajara persistieron incidentes preocupantes.
Particularmente en la carretera a Tequila —vía que conecta con uno de los ingresos principales a la ciudad y se ubica cerca de la Academia AGA— continuaron los reportes de vehículos incendiados y bloqueos en autopistas. Estos hechos reforzaron la determinación del club de no exponer bajo ninguna circunstancia a su plantilla profesional.
Chivas reprograma entrenamiento para la tarde
Por su parte, en el campamento de las Chivas se optó por una estrategia diferente pero igualmente cautelosa. El entrenamiento programado para este lunes fue recorrido completamente a la tarde, con la expectativa de que las condiciones de movilidad mejoraran conforme avanzara el día, especialmente en Zapopan, donde el domingo también se habían registrado incidentes violentos.
En el entorno del Club Deportivo Guadalajara prevaleció un ambiente de máxima precaución, aunque sin suspender por completo las actividades deportivas. La prioridad fundamental fue no perder el ritmo de trabajo de cara al importante compromiso del próximo sábado ante Toluca, encuentro que se disputará en la capital del Estado de México.
La mañana transcurrió sin nuevos episodios de violencia en Guadalajara y Zapopan, lo que permitió mantener la planificación ajustada. Sin embargo, el cuerpo técnico permaneció en alerta máxima y atento a cualquier indicación oficial que pudiera alterar nuevamente el calendario de preparación.
Impacto en la agenda deportiva nacional
La ola de violencia también impactó directamente la agenda deportiva del fin de semana en categorías menores. El Clásico Nacional de la Liga MX Femenil, programado para la tarde del domingo, fue suspendido completamente por razones de seguridad comprobadas.
De igual forma, en la Liga de Expansión MX se determinó posponer el encuentro entre Tapatío y Tlaxcala Fútbol Club, que se disputaría en Tepatitlán. Tanto las autoridades estatales como la directiva de la liga privilegiaron la integridad física de:
- Futbolistas profesionales
- Cuerpos técnicos completos
- Trabajadores de los estadios
- Aficionados asistentes
ante el clima generalizado de incertidumbre y riesgo que se vivía en la región.
El futbol mexicano ante crisis de seguridad
La declaratoria de "código rojo" en Jalisco evidenció de manera contundente cómo las crisis de seguridad pública pueden trastocar no solo la vida cotidiana de los ciudadanos, sino también la actividad deportiva profesional de alto nivel. Los clubes actuaron con rapidez y responsabilidad para evitar riesgos innecesarios, enviando un mensaje claro y contundente: ninguna competencia deportiva está por encima de la seguridad humana.
Mientras las autoridades estatales y federales trabajan intensamente para restablecer plenamente el orden en el territorio jalisciense, Atlas y Chivas continúan ajustando su logística operativa con la esperanza fundada de que la normalidad regrese cuanto antes a la Perla Tapatía. Por ahora, el balón sigue rodando —aunque sea desde los hogares mediante plataformas digitales o con horarios modificados sustancialmente— en espera paciente de que las canchas vuelvan a ser el único escenario legítimo de disputa deportiva.
Se espera con optimismo que en las próximas horas ambos clubes puedan reanudar sus actividades con completa normalidad, siempre y cuando las condiciones de seguridad lo permitan de manera fehaciente. El futbol mexicano demuestra una vez más su capacidad de adaptación ante circunstancias extraordinarias, priorizando siempre el bienestar de sus protagonistas.