Chivas Calienta el Clásico Nacional con una Ruidosa Serenata al América
El Clásico Nacional entre Chivas y América comenzó mucho antes del silbatazo inicial, con una intensa rivalidad que se salió del guion estrictamente deportivo. Durante la madrugada previa al esperado encuentro, un grupo de aficionados Rojiblancos colocó y detonó artefactos pirotécnicos en las afueras del hotel de concentración del conjunto azulcrema, creando un espectáculo luminoso y ruidoso que rápidamente se viralizó en redes sociales.
El Incidente y su Viralización
En un vídeo publicado en plataformas digitales, se muestra cómo los seguidores del Rebaño Sagrado utilizaron cohetes chifladores, carcasas y cohetes de vara para romper el silencio nocturno. Este acto, conocido coloquialmente como una serenata, fue organizado principalmente por grupos de animación de Chivas, aunque no hubo reportes oficiales inmediatos sobre sanciones. La escena convirtió la madrugada en un momento de folclore futbolístico, pero también reavivó el debate sobre los límites entre la pasión y la provocación en el fútbol mexicano.
Antecedentes y Tradiciones
Este tipo de prácticas no son inéditas ni exclusivas del balompié nacional. En 2024, los mismos aficionados de Chivas realizaron una acción similar en el hotel de concentración del Atlas, previo a un juego de repechaje. A nivel internacional, las serenatas previas a clásicos y finales se han convertido en una especie de tradición no escrita, especialmente por parte de equipos que buscan incomodar a su rival para obtener una ventaja psicológica en el terreno de juego.
Reacciones y Contexto de la Rivalidad
En el entorno azulcrema, el incidente fue interpretado como una muestra más de la intensidad que rodea cada enfrentamiento ante el Guadalajara. Por otro lado, muchos aficionados Rojiblancos defendieron la acción como parte esencial del folclore que envuelve al Clásico Nacional, donde la rivalidad trasciende la cancha y se vive en cada detalle, desde las gradas hasta las calles. Este episodio subraya cómo la pasión futbolística en México a menudo se expresa más allá de los 90 minutos de juego, generando discusiones sobre ética y tradición en el deporte.