El Cruz Azul se coronó campeón de la temporada 1978-79 al vencer en la final a los Pumas de la UNAM con un marcador global de 2-0. La Máquina, que ya había demostrado su poderío en la década de los setenta, reafirmó su dinastía con una actuación contundente en el Estadio Azteca.
Una final corta pero intensa
La final de 1979 fue breve pero emocionante. Tras un torneo largo y extenuante, el 30 de junio el Estadio Azteca se llenó de banderas cruzazulinas para presenciar la victoria de su equipo. El primer partido en Ciudad Universitaria terminó en empate, pero en la vuelta, Cruz Azul se impuso con claridad.
El poderío de La Máquina
El equipo cementero contaba con figuras legendarias como Miguel Marín en la portería, conocido como el Superman, y jugadores de gran calidad como el Chaplin Ceballos, Gerardo Lugo y Miguel Ángel Cornero, un defensa central imponente. La experiencia del tricampeonato entre 1972 y 1974 se hizo notar.
Los Pumas, sin respuesta
Los Pumas, dirigidos por el Tuca Ricardo Ferretti, tenían un ataque temible con Hugo Sánchez y Cabinho, quienes fueron campeones de goleo, un hecho histórico. Sin embargo, no lograron superar a la defensa de Cruz Azul. El arquero Olaf Heredia, joven y nervioso, tuvo una actuación dubitativa, fallando en salidas aéreas y recibiendo disparos constantes.
El primer gol llegó tras una serie de rebotes: Mendizabal disparó al larguero, luego Lugo y finalmente Carlos Jara Saguier empujó el balón. Horacio López Salgado marcó el segundo gol en el ocaso del partido. Al final, hubo una pequeña escaramuza cuando Chucho Ramírez repartió golpes, pero Cruz Azul celebró su sexto título en medio de la humareda y la invasión de campo.



