El rey de España, Felipe VI, viajará el próximo 26 de junio a Guadalajara para presenciar el partido de fútbol que disputarán la selección española y la de Uruguay en la fase de grupos del Mundial de 2026. La visita ocurre dos semanas después de la fuerte polémica por la visita de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, quien ensalzó el papel de Hernán Cortés y los españoles durante la conquista.
Invitaciones aceptadas
Felipe VI atiende así las invitaciones cursadas por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, y por el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, mediante sendas misivas dirigidas al jefe del Estado. El monarca confirmó ya a Sheinbaum e Infantino que acepta su invitación para ese encuentro de la Copa del Mundo, consolidando de esta manera la normalización de las relaciones entre ambas naciones, tras la polémica desde hace más de dos años a cuenta del perdón por los crímenes cometidos durante la conquista y colonización.
La no invitación a la investidura
Prueba del distanciamiento entre los dos países unidos por fuertes lazos históricos, culturales y económicos, fue la decisión de Sheinbaum de no invitar a Felipe VI a su toma de posesión en octubre de 2024. La decisión estuvo marcada por el diferendo diplomático iniciado por Andrés Manuel López Obrador, quien había solicitado una disculpa a la Corona española por los abusos de la Conquista. El pasado mes de marzo Sheinbaum confirmó que había enviado una invitación a Felipe VI para asistir al Mundial y explicó que se habían remitido similares invitaciones a todos los países con los que México mantiene relaciones.
Normalización diplomática
La noticia salió a la luz en medio del proceso de normalización de las relaciones diplomáticas con España. El envío de la carta se produjo antes de que el rey reconociera públicamente que durante la conquista de América hubo “mucho abuso”, declaraciones que Sheinbaum calificó posteriormente como un “gesto de acercamiento”, aunque señaló que aún debe avanzarse en el reconocimiento histórico. Después, en abril, la presidenta de México viajó a Barcelona para participar en la cumbre en defensa de la democracia, organizada por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
Claudia Sheinbaum y el rey Felipe VI nunca se han reunido en persona.



