Los Bears de la NFL dan paso clave para mudarse de Chicago a Indiana
El coqueteo de los Chicago Bears con la idea de abandonar su estado de origen ha dejado de ser una simple especulación para convertirse en una posibilidad legislativa concreta y avanzada. Casi tres años después de adquirir los terrenos de Arlington Park en Illinois, la histórica franquicia de la NFL anunció este jueves que la posibilidad de mudarse a Indiana dio un "paso significativo" tras un avance clave en el Capitolio estatal.
Indiana da luz verde con aprobación unánime
El Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara de Representantes de Indiana aprobó, con un contundente voto de 24-0, el Proyecto de Ley 27 del Senado. Esta medida fundamental establece la Autoridad del Estadio del Noroeste de Indiana, un organismo con el poder de emitir bonos para financiar, construir y arrendar un recinto de clase mundial en la zona de Wolf Lake, específicamente en Hammond.
"La aprobación de la SB 27 marcaría el avance más importante en nuestros esfuerzos de planificación hasta la fecha", declaró el equipo mediante un comunicado oficial que, por primera vez, omitió cualquier mención a sus gestiones paralelas en Illinois. Los Bears confirmaron que ya están ejecutando las tareas de debida diligencia sobre el terreno en Hammond para respaldar su visión de un estadio de vanguardia y última generación.
Presión estratégica sobre Illinois
El movimiento parece ser una maniobra de presión calculada sobre la legislatura de Illinois. Mientras Indiana acelera sus procesos legislativos, el entorno del gobernador Mike Braun ha sido explícito en su postura: "Indiana está abierta a los negocios", publicó el mandatario en sus redes sociales, celebrando públicamente el marco legal para negociar un acuerdo final con la histórica franquicia de la NFL.
La noticia cayó como un balde de agua fría en Springfield, la capital de Illinois. El jueves estaba programada una sesión del Comité de Ingresos y Finanzas de la Cámara de Representantes de Illinois para discutir un proyecto de ley de megaproyectos que facilitaría la permanencia de los Bears en Arlington Heights. Sin embargo, la reunión se canceló abruptamente y sin previo aviso.
Matt Hill, subjefe de gabinete del gobernador de Illinois, JB Pritzker, señaló que la suspensión fue a petición expresa del propio equipo. "Tras una productiva reunión de tres horas el miércoles, los líderes de los Bears solicitaron suspender la audiencia para realizar ajustes al proyecto de ley. Esta mañana, nos sorprendió ver una declaración que elogiaba a Indiana e ignoraba completamente a Illinois", recriminó Hill en sus redes sociales, mostrando evidente frustración.
Compromiso financiero inamovible
A pesar del posible cambio de geografía y jurisdicción estatal, el compromiso financiero de la familia propietaria McCaskey se mantiene completamente estático y firme. Los Bears han prometido aportar 2,000 millones de dólares para la construcción de su nueva casa deportiva, sin importar de qué lado de la frontera estatal se coloque finalmente la primera piedra del proyecto.
Este desarrollo representa un momento crucial en la historia de una de las franquicias más emblemáticas de la NFL, que podría estar a punto de abandonar Soldier Field, su hogar tradicional en Chicago, después de décadas de historia compartida con la ciudad y sus aficionados.