Ucrania lleva al TAS su exclusión olímpica por casco conmemorativo en Milán 2026
El caso que ha sacudido los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina 2026 ha llegado al Tribunal de Arbitraje Deportivo. Vladyslav Heraskevych, especialista ucraniano de skeleton y número 11 del ranking mundial de la IBSF, ha presentado una apelación urgente ante la división ad hoc del TAS, instalada en la sede olímpica para resolver disputas con carácter inmediato.
La controversia del casco conmemorativo
La polémica estalló cuando la Federación Internacional de Bobsleigh y Skeleton determinó que el atleta no era elegible para competir tras negarse a sustituir un casco dedicado a deportistas ucranianos fallecidos desde la invasión rusa. Esta decisión lo dejó fuera de las dos primeras mangas del evento masculino y derivó en la retirada de su acreditación por parte del Comité Olímpico Internacional.
El TAS confirmó la recepción del recurso. Heraskevych solicita ser readmitido de inmediato o, en su defecto, poder realizar descensos provisionales supervisados hasta que el tribunal emita un fallo. El calendario presiona, ya que restan dos mangas para completar la prueba olímpica.
Neutralidad versus expresión en el deporte
De acuerdo con el comunicado oficial, el atleta sostiene que la sanción es desproporcionada, que no existe una infracción técnica ni de seguridad y que la exclusión le provoca un daño deportivo irreparable. El punto neurálgico es la interpretación de las reglas sobre expresión durante la competencia.
El COI defendió su postura bajo el argumento de preservar un entorno neutral en el campo de juego. Ofreció como alternativa portar un brazalete negro durante la carrera y mostrar el casco fuera del área competitiva. Heraskevych rechazó esa opción al considerar que no vulneraba norma alguna.
Apoyo político y precedente legal
La IBSF respaldó la decisión inicial al invocar su código de conducta. El caso escaló rápidamente al plano político cuando el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky agradeció públicamente al atleta y cuestionó la medida.
Más allá del resultado deportivo, el foco se desplaza ahora al TAS. Su resolución marcará un precedente sobre los límites entre reglamento, simbolismo y libertad de expresión en el escenario olímpico.
Mientras el británico Matt Weston lidera la competencia tras dos descensos, el debate jurídico avanza en paralelo. En Milán 2026 no sólo se disputa una medalla, sino que también se define hasta dónde puede llegar un mensaje cuando el deporte y la historia chocan en la misma pista.