La Selección Mexicana Sub-20 redondeó con broche de oro su participación en la fase de grupos del Campeonato Sub-20 de la Concacaf al golear 4-0 a Guatemala en el Estadio Cuauhtémoc de Puebla. Con este resultado, el Tricolor aseguró el liderato del sector con nueve puntos, producto de tres victorias en tres partidos, y se instaló en los cuartos de final del Premundial. Hugo Camberos volvió a ser la figura al anotar por tercera ocasión consecutiva.
El conjunto dirigido por Alex Diego no perdió la calma ante un rival que se replegó en busca de defender su portería. Durante el primer tiempo, los guatemaltecos contuvieron los embates mexicanos, pero sobre el final de la primera parte, Diego Ramírez se elevó en el área para conectar un cabezazo que se incrustó en el poste derecho del arquero Rogelio Barrera, a los 44 minutos. El festejo del defensa fue memorable: mostró la camiseta con el dorsal de su compañero Santiago Sandoval, quien se encuentra de baja tras una fractura sufrida en el duelo anterior ante Costa Rica. Un gesto que evidenció la unión del plantel.
El Premundial Sub-20 es el torneo que otorga los boletos a la Copa Mundial de la categoría, por lo que cada partido tiene una presión especial. México llegó a esta jornada final con el objetivo de finalizar en lo más alto de la clasificación, y la goleada ante los centroamericanos fue una declaración de intenciones para el resto de la competencia. La profundidad del plantel y la respuesta positiva ante las adversidades han sido dos de las claves del equipo en este certamen.
Segundo tiempo de alto voltaje
La segunda mitad mostró otra cara del Tricolor. A los nueve minutos del complemento, Hugo Camberos amplió la ventaja con un remate dentro del área, luego de una jugada individual de Luis Gómez, quien penetró por la vía derecha y entregó el balón al delantero de las Chivas. Era el segundo tanto personal de Camberos en la justa, pero su tercero en tres duelos, lo que lo convierte en el máximo artillero del conjunto nacional en el torneo.
El siguiente gol no se hizo esperar. Luis Gamboa, que no había podido marcar en lo que va del campeonato, se estrenó con una definición estupenda a los 74 minutos. El delantero recibió el esférico en el área, se acomodó y batió a Barrera para establecer el 3-0, un resultado que prácticamente liquidaba el encuentro y daba mayor tranquilidad al equipo de cara a los cuartos de final.
Pero la noche no terminaría ahí. Cuando el reloj marcaba el minuto 89, Nelson Cedillo asumió la responsabilidad de un tiro libre frontal. Con una rosca magistral, el mediocampista superó la barrera y clavó el balón en el ángulo superior izquierdo, dejando sin oportunidad al guardameta guatemalteco. Fue el cuarto gol y el broche final de una actuación colectiva sobresaliente, que también mostró orden defensivo y una clara idea de juego en todas las líneas.
Liderato asegurado y futuro inmediato
Con nueve unidades, México terminó en la cima de su grupo, superando a Costa Rica (6 puntos), Guatemala (3) y Antigua y Barbuda (0). El rendimiento del equipo ha sido consistente a lo largo de la fase de grupos, y el liderato le permite a los pupilos de Alex Diego aguardar por el rival que surgirá de las siguientes jornadas para los cuartos de final. El cuerpo técnico, por lo pronto, valora la rotación de jugadores y el aporte de cada elemento.
La baja de Santiago Sandoval fue un golpe anímico, pero el grupo supo sobreponerse. La dedicatoria de Diego Ramírez en su gol fue un claro mensaje de la fortaleza interna del plantel. Mientras tanto, Hugo Camberos se erige como la pieza estelar del ataque mexicano: su olfato goleador y su capacidad para aparecer en los momentos clave serán fundamentales en la siguiente ronda.
México espera ahora por su rival en los cuartos de final, donde buscará mantenerse en la senda del triunfo para dar un nuevo paso hacia el campeonato de la Concacaf y, por extensión, hacia la clasificación al Mundial Sub-20. La afición, que acompañó al equipo en Puebla, confía en que esta generación de jugadores pueda seguir haciendo historia. El próximo desafío está por definirse, pero la ilusión ya está encendida.



