Treinta y nueve días. 03 de mayo de 2026 - 02:00 Hrs. Pablo Carrillo. La neurona.
Angustia ante el Mundial de Futbol
Amables lectores, con angustia escribo la presente colaboración, ya que el reloj de arena se termina de cara a la inauguración del Mundial de Futbol. Estamos a 39 días y, con franqueza, externo mi desilusión, de la mano de una justificada preocupación por lo que serán las sedes en nuestro país, en particular por la vergüenza que representarán las sedes de Monterrey y la Ciudad de México. Dos ciudades que mostrarán el rostro de la ineficacia y de la frivolidad con la que se gobierna ambas entidades, que están muy deterioradas y que nos dejarán muy mal parados ante el mundo de cara al gran evento futbolístico.
Guadalajara, ejemplo a seguir
Insisto que hace ocho años se sabía que seríamos sede. De manera ejemplar, en Guadalajara tomaron las cosas en serio. Tanto las autoridades estatales, encabezadas por Pablo Lemus, como las municipales, con Juan José Frangie, alcalde de Zapopan, y Verónica Delgadillo, de Guadalajara, además de algunos otros alcaldes cuyos municipios son parte de la gran urbe tapatía, se han puesto a trabajar para ser una digna ciudad mundialista. Ante la muy desafortunada situación de la capital del país y la ciudad regia, Guadalajara brilla como un sol.
Monterrey: obras inconclusas
En las últimas dos semanas he estado, por cuestiones de trabajo, en la ciudad de Monterrey, así como, por mi residencia, en la CDMX. La primera es un compendio de columnas para el tren elevado o Metro, que sencillamente no terminaron, y por lo que se ve, no lo terminarán en un par de años. La construcción está a medias. El paisaje es uno que representa claramente la desfachatez e ineficacia de los que prometieron líneas del Metro para comunicar al aeropuerto y la Sultana del Norte, así como el estadio de los Rayados, situación que está muy lejos de concluirse. En pocas palabras: una vergüenza la ciudad en obra. Eso sí, las columnas pintadas con motivos futbolísticos, pero hablar de eficiencia, de Metro en operación, de una ciudad pulcra y lista para recibir a los visitantes del Mundial de Futbol, nada. Sencillamente vergonzoso.
CDMX: un aeropuerto bochornoso
Apenas hace un par de días, una vez más, llegué de un vuelo al AICM. Vaya despropósito, vaya tiradero en el que se encuentra. Un espectáculo, por decir lo menos, bochornoso. Una clara representación de lo que es colocar a personas sin conocimiento de causa a dirigir el aeropuerto de mayor actividad en el país. Un error mayúsculo, pues no concluirán las obras a tiempo. Continúa todo tirado, sigue el polvo, perfecta muestra del desacierto de darle a la Marina a administrar un aeropuerto y las obras de reconstrucción. A diario se magnifica el terrible error de haber descartado el nuevo aeropuerto de la CDMX, un error histórico, como tantos, que tienen postrado a nuestro país.
Temas: Opinión. Mundial 2026.



