¡Hazaña sudamericana en Monterrey! Bolivia remonta y sueña con el Mundial 2026
En una noche cargada de dramatismo y emociones intensas, la Selección de Bolivia protagonizó una remontada histórica ante Surinam en el Estadio de Monterrey, venciendo por 2-1 y manteniendo viva su ilusión de clasificar al Mundial 2026. Este vibrante encuentro del Repechaje Intercontinental definió que el equipo sudamericano enfrentará a Irak en un duelo decisivo por el ansiado boleto mundialista.
Primer tiempo cerrado y golpe sorpresa de Surinam
Los primeros cuarenta y cinco minutos del partido mostraron un desarrollo cauteloso y equilibrado, con ambas escuadras midiendo fuerzas en el medio campo sin generar oportunidades claras de gol. El marcador permaneció inalterado durante el descanso, pero la segunda mitad comenzó con una sorpresa impactante para la afición boliviana.
Apenas transcurridos tres minutos del complemento, en el minuto 48, Liam van Gelderen aprovechó una jugada peligrosa dentro del área y conectó un potente remate raso que venció al arquero sudamericano. El 0-1 a favor de Surinam cayó como un jarro de agua fría y obligó a Bolivia a modificar urgentemente su estrategia para evitar la eliminación del torneo clasificatorio.
La heroica reacción boliviana desde el banquillo
Con el reloj en su contra y la presión aumentando minuto a minuto, el equipo boliviano buscó desesperadamente el gol del empate. La respuesta llegó de forma magistral desde el banquillo de suplentes, donde la entrada de Moisés Paniagua cambió completamente la dinámica ofensiva del conjunto verde.
En el minuto 72, Paniagua encontró un espacio preciso en el centro del área y ejecutó un potente disparo de derecha que se incrustó junto al poste, empatando el marcador y desatando la euforia entre los seguidores bolivianos presentes en el estadio regiomontano.
El gol definitivo y la cita con Irak por el Mundial
Con el impulso anímico totalmente a su favor, Bolivia intensificó su ataque en busca del triunfo. La insistencia rindió frutos al minuto 78, cuando Juan Godoy recibió una falta clara dentro del área por parte del defensor Myenty Abena. El árbitro central no dudó en señalar el penal máximo.
El talentoso Miguel Terceros asumió la responsabilidad y, con un soberbio cobro de zurda al minuto 79, engañó completamente al guardameta rival para establecer el 2-1 definitivo. Durante los diez minutos de tiempo agregado, el cuadro boliviano defendió con coraje y determinación su valiosa ventaja ante los últimos embates del combinado caribeño.
Tras el silbatazo final, la celebración estalló en las tribunas del recinto regiomontano, donde la afición boliviana coreó el nombre de sus héroes. Ahora, el equipo sudamericano se encuentra a un solo paso de la gloria internacional.
El duelo decisivo por el boleto mundialista
El próximo martes 31 de marzo, en el mismo coloso de Nuevo León, Bolivia enfrentará a la selección de Irak en lo que será una auténtica final por la clasificación directa al Mundial 2026. El ganador de este encuentro histórico sellará su pasaporte hacia el torneo más importante del fútbol mundial.
Esta victoria representa no solo un triunfo deportivo, sino también un renacer de las esperanzas para el fútbol boliviano, que busca regresar a una Copa del Mundo después de años de ausencia en la máxima justa internacional.



