La decisión técnica que definió el oro olímpico de México en Londres 2012
Nicolás Navarro, el entrenador de porteros de la selección mexicana que conquistó la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres 2012, ha revelado detalles internos que pocos conocían sobre la elección del arquero titular para aquel histórico torneo.
La presión federativa por imponer a Memo Ochoa
En una entrevista reciente, Navarro contó que un directivo de la Federación Mexicana de Fútbol intentó obligarlo a incluir a Guillermo "Memo" Ochoa como el portero refuerzo mayor de 23 años que el reglamento olímpico permitía. Según el relato del entrenador, esta presión se produjo en medio del debate público que favorecía claramente a Ochoa para aquel puesto.
"Un federativo de la selección me quería obligar a que llevara a Guillermo Ochoa a Juegos Olímpicos de Londres 2012 y me negué rotundamente", explicó Navarro durante su participación en el canal La Chilenita del Profe.
La defensa técnica de Jesús Corona
Frente a esta presión institucional, Navarro presentó un análisis técnico detallado con videos comparativos que sustentaban su preferencia por Jesús "Chuy" Corona, quien en ese momento vivía una etapa sólida con Cruz Azul. El entrenador argumentó ante el cuerpo técnico completo que Corona ofrecía ventajas significativas en aspectos clave:
- Mayor regularidad en salidas aéreas
- Mejor control del área penal
- Superioridad en el juego con los pies
- Consistencia competitiva en ese momento específico
"Platiqué con Luis Fernando Tena y le dije: con bases y videos les puedo demostrar que Jesús Corona es mejor que Ochoa", relató Navarro sobre aquella conversación decisiva.
El respaldo del cuerpo técnico
La postura técnica de Navarro encontró apoyo total de los entrenadores principales Luis Fernando Tena y José Manuel "Chepo" de la Torre, quienes respetaron su criterio especializado. Según el relato del entrenador de porteros, Tena le expresó claramente: "Tú eres el entrenador de porteros y tienes todo el poder, nosotros te vamos a apoyar".
Este respaldo institucional resultó determinante para que la decisión técnica prevaleciera sobre las presiones externas y se consolidara la elección de Corona como el arquero refuerzo mayor del equipo olímpico.
La confirmación en la cancha
La historia le daría la razón a Navarro y su equipo técnico. México conquistó la medalla de oro tras una memorable final donde derrotó 2-1 a Brasil en el emblemático estadio de Wembley. Esta victoria representó la primera medalla dorada en fútbol varonil para el país en unos Juegos Olímpicos.
Corona se desempeñó como pieza estable y confiable en el arco mexicano durante todo el torneo, contribuyendo significativamente al éxito histórico del equipo que combinó talento juvenil con experiencia veterana.
Un legado más allá del resultado
El oro olímpico de Londres 2012 marcó un punto de inflexión en la narrativa del fútbol mexicano, transformando al país de promesa intermitente a campeón en escenario global. Pero más allá del resultado deportivo, este episodio revela cómo una convicción técnica defendida con argumentos sólidos puede prevalecer sobre presiones institucionales.
Navarro reflexionó sobre aquella experiencia: "Tuve la fortuna de que Chepo y Flaco Tena me apoyaron. Eso es lo que queremos todos, que te apoyen". La decisión no solo produjo un campeón olímpico, sino que validó la importancia del criterio técnico especializado en la toma de decisiones deportivas de alto nivel.
Doce años después, este relato sigue siendo un testimonio del proceso detrás del éxito y de cómo las decisiones difíciles, tomadas con fundamento y respaldadas institucionalmente, pueden escribir páginas gloriosas en la historia del deporte nacional.