Las autoridades han dado un ultimátum de 48 horas a los campesinos que mantienen bloqueadas las vías del tren en varias regiones del país, como medida de presión para exigir mayores apoyos gubernamentales. La decisión fue anunciada luego de que las protestas se intensificaran en los últimos días, afectando el tránsito ferroviario y generando pérdidas económicas.
Contexto de las protestas
Los campesinos, provenientes de diversas comunidades, han denunciado la falta de cumplimiento de compromisos previos por parte del gobierno, incluyendo subsidios, insumos y programas de desarrollo rural. La toma de las vías del tren ha sido su principal herramienta de presión, pero ahora enfrentan un plazo perentorio para desalojar.
Reacciones de los manifestantes
Líderes campesinos han manifestado su disposición a dialogar, pero advierten que no se moverán sin garantías concretas. "No nos iremos hasta que el gobierno cumpla lo prometido", declaró uno de los representantes. Mientras tanto, las autoridades han advertido que, de no acatar la orden, se procederá al desalojo por la fuerza.
Impacto económico
El bloqueo ha afectado el transporte de mercancías y materias primas, provocando pérdidas millonarias a empresas del sector. La Cámara de Comercio ha instado a ambas partes a resolver el conflicto de manera pacífica y rápida.
Se espera que en las próximas horas se retomen las negociaciones para evitar una escalada de tensiones. La situación es monitoreada de cerca por organizaciones de derechos humanos, que piden evitar la violencia.



