El sector agropecuario mexicano atraviesa un periodo de alta tensión en vísperas de la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Diversos productores enfrentan barreras sanitarias injustificadas y acusaciones de dumping por parte del gobierno estadounidense, lo que ha generado incertidumbre y pérdidas económicas significativas.
Pasividad mexicana frente a embates comerciales
Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), señaló en entrevista con Excélsior que México “ha pecado de pasividad” ante los embates comerciales de Estados Unidos. Según Anaya, se han perdido oportunidades clave para defender un superávit comercial que se mantiene sólido. El experto indicó que la falta de una postura firme ha debilitado la posición negociadora del país.
Cierre fronterizo al ganado mexicano
El punto más preocupante de cara a la revisión del T-MEC es el cierre fronterizo al ganado mexicano en pie, bajo el argumento de la infección por gusano barrenador. Aunque estados exportadores como Sonora, Chihuahua, Coahuila y Durango no presentan casos positivos, la frontera sigue operando con cierres intermitentes desde finales de 2024. Anaya denunció que, según el tratado de libre comercio, existe el tema de regionalización que permitiría operar, pero no hay reciprocidad: “Nosotros lo hacemos con el pollo de ellos cuando tienen influenza aviar; si no, no nos estarían exportando”.
Datos del GCMA indican que México ha perdido mil 872 millones de dólares en la producción de ganado vacuno debido a este bloqueo. Además, el impacto se ha trasladado a los consumidores estadounidenses, ya que los precios de la carne han alcanzado niveles históricos. Los engordadores de EE.UU. han dejado de producir carne con ganado mexicano por más de 500 mil toneladas.
Amenazas al sector hortofrutícola
El sector hortofrutícola también enfrenta amenazas, principalmente por acusaciones de dumping contra el tomate y la fresa, lo que ha mermado la producción. Anaya señaló que la posición de “cabeza fría” de México ha generado incertidumbre, impactando el precio del tomate, que hoy es uno de los productos que más afectan al consumidor.
Falta de estrategia y dependencia comercial
Anaya consideró que faltan medidas de presión por parte del gobierno actual. Recordó que en el pasado se respondió a los aranceles con impuestos recíprocos, lo que obligó a Estados Unidos a negociar. El analista subrayó que México tiene una carta fuerte sin utilizar: su posición como principal comprador de maíz, trigo, soya, fríjol, carne de cerdo, pollo y leche para Estados Unidos. “Para ellos somos estratégicos, esa dependencia debería ser la base de una negociación más firme”, afirmó.
Propuesta de unión aduanera y sanitaria regional
Ante este panorama, el GCMA propone una visión a largo plazo para evitar que el agro sea rehén de la política electoral. La propuesta consiste en una unión aduanera y sanitaria entre México, Estados Unidos y Canadá, con menos trámites y barreras en la frontera.
Perspectivas económicas
Las perspectivas para México apuntan a un superávit comercial agroalimentario cercano a los 14 mil millones de dólares. Sin embargo, la disminución del ritmo exportador en volumen y valor, detectada en los reportes de inicio de año, es una señal de alerta. En el primer bimestre de 2026, el valor de las exportaciones agroalimentarias alcanzó los 8 mil 235 millones de dólares, un 9.3% menos que en el mismo periodo de 2025.



