Inflación en alimentos supera el 100%: urgen replantear política agrícola
Ante los alarmantes repuntes inflacionarios que golpean directamente el bolsillo de las familias mexicanas, se requiere con urgencia replantear la política en el campo mexicano. El objetivo es evitar el aumento descontrolado en los precios de productos básicos y, en consecuencia, mitigar el impacto en los niveles anuales de inflación que ya muestran cifras preocupantes.
Las cifras que preocupan
El Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) informó que la inflación anual correspondiente a la primera quincena de marzo se ubicó en 4.63 por ciento. Sin embargo, esta cifra oficial esconde una realidad mucho más cruda para los consumidores. Juan Carlos Anaya, director del Grupo Consultor de Mercados Agrícolas (GCMA), reveló en entrevista con Imagen Radio que los aumentos reales en frutas y verduras superan frecuentemente el 20% y en algunos casos alcanzan incrementos del 100% o más.
"Cuando la ama de casa va al mercado, al autoservicio, a comprar frutas y verduras, dice 'yo no veo ese 4 por ciento, 5 por ciento', tiene un crecimiento no visto en los últimos años", explicó Anaya.
- El tomate verde se incrementó casi 97%, pasando de 28 a 55-60 pesos el kilo
- El jitomate subió de 22 pesos a entre 40 y 60 pesos el kilo
- El chile serrano registró un aumento del 69%
Las verdaderas causas del problema
Contrario a lo que podría pensarse, estos aumentos desmedidos no se deben a conflictos internacionales como la guerra entre Rusia y Ucrania o las tensiones en Oriente Medio. Según el directivo agrícola, las causas principales son:
- Fenómenos meteorológicos como heladas y altas temperaturas en estados productores como Sinaloa, Michoacán y Puebla
- Problemas de inseguridad que afectan la cadena de suministro, como el cierre de carreteras en el centro del país
- Dependencia de importaciones de fertilizantes (65% viene del extranjero, principalmente de Rusia)
"México importa casi el 65 por ciento de los fertilizantes, y aunque importamos principalmente de Rusia, va a tener impactos de un 30-40 por ciento", advirtió Anaya sobre los efectos secundarios que se esperan para la temporada de primavera-verano.
El problema de la intermediación
Uno de los puntos más críticos señalados por el experto es la excesiva intermediación en la cadena de distribución. Los márgenes entre lo que recibe el productor y lo que paga el consumidor final son abismales:
- Un tomate en Sinaloa vale 15-16 pesos, pero para el ama de casa cuesta 50-60 pesos
- Los productores de papa reciben 14-15 pesos, pero se vende en 30-40 pesos al consumidor
"Hay que ver dónde se está quedando ese margen de intermediación", cuestionó Anaya, señalando que en algunos casos estos márgenes superan el 100%.
Consecuencias graves para la producción nacional
La situación ya está teniendo efectos devastadores en la producción agrícola nacional:
- En Sinaloa se han dejado de sembrar 100 mil hectáreas de maíz por temas de costos
- En Tamaulipas se dejará de sembrar casi 300 mil hectáreas, lo que Anaya calificó como "una catástrofe"
"Y al haber menos oferta, los precios suben. Se requiere replantear la política en el campo mexicano para que no tengamos estos impactos de costos", insistió el director del GCMA.
Soluciones urgentes
Ante este panorama crítico, Juan Carlos Anaya propuso medidas concretas:
- Establecer programas gubernamentales que compensen a los productores por el aumento en los costos de producción, especialmente en fertilizantes
- Revisar y optimizar la cadena de distribución para reducir los márgenes excesivos de intermediación
- Implementar políticas de apoyo que incentiven la siembra y eviten la reducción de hectáreas cultivadas
La urgencia es clara: sin una reforma profunda en la política agrícola mexicana, las familias continuarán enfrentando precios prohibitivos en alimentos básicos, mientras los productores abandonan sus tierras por falta de rentabilidad. El llamado del GCMA es un alerta roja para el sector agroalimentario nacional.



