Mexinol arranca construcción en Topolobampo sin cumplir con consulta indígena
El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, ha confirmado que la construcción de la planta Mexinol en Topolobampo comenzará el 23 de abril, un proyecto que avanza en medio de serias irregularidades. Según ambientalistas y el colectivo “Aquí No”, la iniciativa carece del permiso de las comunidades indígenas que habitan la zona norte del estado y podría generar daños ecológicos significativos en el sector.
Irregularidades en el proceso de consulta
Desde abril de 2024, Mexinol anunció la realización de una consulta a las comunidades indígenas, en cumplimiento del convenio 169 de la Oficina Internacional del Trabajo y la Ley General del Equilibrio Ecológico. Sin embargo, hasta julio del año pasado, no existen registros de que esta consulta se haya llevado a cabo de manera legal, según denuncian líderes indígenas locales. La omisión de este proceso podría constituir una ilegalidad grave, poniendo en riesgo los derechos de los pueblos originarios.
Apoyo gubernamental y firmas clave
A pesar de las controversias, el proyecto cuenta con el respaldo de la presidenta Claudia Sheinbaum y el gobierno estatal de Rubén Rocha Moya. El contrato para la planta se firmó el 30 de junio de 2025 en la Ciudad de México, en un evento que contó con la presencia del gobernador y directivos de empresas como Samsung, Techint y Grupo Maire, lo que subraya la importancia económica del emprendimiento.
Contraste con otro proyecto cancelado
En contraste, otro proyecto de gran envergadura en la zona norte de Sinaloa, la planta de licuefacción de gas natural Vista Pacífico de Sempra Infrastructure, fue cancelado este marzo tras cuatro años de desarrollo. La decisión se debió a la pérdida de permisos por parte de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), falta de respaldo regulatorio y cambios en los acuerdos, lo que resalta las dificultades regulatorias en la región.
Impacto ambiental y social
Las preocupaciones ambientales y sociales persisten, con grupos locales advirtiendo sobre posibles efectos negativos en el ecosistema y las comunidades. La falta de transparencia en la consulta indígena y los riesgos ecológicos plantean dudas sobre la sostenibilidad del proyecto, en un contexto donde otros emprendimientos han fracasado por incumplimientos similares.



