El mito del pepino: por qué frotar sus extremos no elimina el amargor
Mito del pepino: frotar extremos no quita amargor

El mito del pepino: por qué frotar sus extremos no elimina el amargor

En la cultura culinaria mexicana, el pepino es una fruta versátil que se disfruta en ensaladas, jugos y como aperitivo fresco. Sin embargo, una creencia arraigada sugiere que frotar las orillas del pepino ayuda a eliminar su sabor amargo. A pesar de esta práctica común, los expertos recomiendan no hacerlo, ya que la ciencia revela una realidad diferente.

¿De dónde surge la idea de frotar los extremos del pepino?

La creencia de frotar los extremos del pepino proviene de la observación de que, al realizar esta acción, se genera una espuma blanca. Muchas personas asumen que esta espuma contiene sustancias responsables del sabor amargo, pero los estudios científicos demuestran que esto es un mito.

De acuerdo con el Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo (CIAD) de México, los pepinos contienen compuestos naturales llamados cucurbitacinas, que son los responsables del sabor amargo en algunas variedades de esta fruta. Estos compuestos también están presentes en otros alimentos como el melón, la sandía y la calabaza.

La verdad detrás del amargor y la maduración

La concentración de cucurbitacinas disminuye conforme el pepino madura, lo que significa que su sabor se suaviza con el tiempo. Por lo tanto, la clave para evitar el amargor no está en frotar los extremos, sino en elegir pepinos en su punto óptimo de maduración.

El médico Karan Rajan, cirujano del Servicio Nacional de Salud en el Reino Unido, explica que la espuma que se genera al frotar los extremos del pepino es simplemente un mecanismo de defensa de la planta y no tiene ningún efecto en el sabor. Además, señala que estos compuestos amargos poseen propiedades antiinflamatorias y antioxidantes beneficiosas para la salud.

¿Es seguro comer los extremos del pepino?

A pesar de la creencia de que los extremos del pepino son más amargos, no representan un riesgo para la salud y pueden consumirse sin problema. De hecho, comer el pepino en su totalidad, incluyendo la cáscara y los extremos, puede aportar beneficios como:

  • Hidratación del organismo
  • Mejora de la digestión
  • Control del peso corporal

El CIAD recomienda que, en lugar de frotar los extremos, se opte por:

  1. Elegir pepinos bien maduros, ya que su concentración de compuestos amargos es menor.
  2. Pelar la cáscara si el amargor es demasiado fuerte.
  3. Consumirlos con todo y cáscara para aprovechar sus propiedades nutricionales.

En conclusión, frotar los extremos del pepino para eliminar su amargor es un mito. La mejor manera de evitar un sabor desagradable es seleccionar pepinos en su punto óptimo de maduración y consumirlos de manera natural, aprovechando todos sus beneficios para la salud.