Iniciativa parlamentaria busca revalorizar el campo en la educación capitalina
El grupo parlamentario de Morena en el Congreso de la Ciudad de México ha presentado una propuesta legislativa que busca incorporar formalmente la actividad agrícola y ganadera en los planes de estudio de la capital del país. Esta iniciativa surge como respuesta a la necesidad de reconocer el impacto positivo que estas labores tienen en la salud pública, la economía local y la preservación ambiental de la metrópoli.
El panorama agrícola en la Ciudad de México
De acuerdo con los datos más recientes proporcionados por la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, en la Ciudad de México 71 mil personas se dedican a labores del campo, concentrándose principalmente en las zonas rurales de las alcaldías de Tlalpan, Xochimilco, Milpa Alta y Tláhuac. Este sector representa aproximadamente el 1.5 por ciento de la población económicamente activa en la capital, una cifra que aunque modesta, tiene un significado profundo en la identidad y sustentabilidad de la ciudad.
El diputado promovente de la iniciativa, Luis Alberto Chávez García, proporcionó cifras contundentes sobre la realidad agrícola capitalina: la ciudad cuenta con cerca de 17,142 hectáreas de superficie agrícola activa, según información del Censo Agropecuario del INEGI. Además, reveló que el rendimiento agrícola estimado para el año 2024 alcanzó aproximadamente 93,373 pesos por hectárea cosechada, demostrando la viabilidad económica de este sector tradicional.
La visión educativa detrás de la propuesta
Chávez García expuso con claridad el fundamento pedagógico de su iniciativa: "Resulta indispensable sensibilizar a la niñez y la juventud sobre el origen de los alimentos, las prácticas de cultivo y la importancia de cuidar los recursos naturales". El legislador enfatizó que solo a través de la educación se puede lograr que las nuevas generaciones comprendan que la Ciudad de México no es únicamente un espacio urbano, sino una metrópoli con raíces vivas en su campo, sus tradiciones y el trabajo de miles de personas que cultivan y conservan la tierra, especialmente en la zona sur de la capital.
La propuesta concreta incluye integrar en los planes de estudio diversos aspectos fundamentales:
- El valor del territorio agrícola capitalino
- Los procesos de producción agrícola local
- La biodiversidad presente en las zonas rurales
- El manejo sustentable del suelo
- El respeto por la naturaleza y los ciclos agrícolas
Impacto a largo plazo y justificación social
El diputado Chávez argumentó que esta iniciativa tiene un propósito que trasciende lo educativo: "Al sembrar conciencia, formación técnica y vocación profesional en las nuevas generaciones, fortalecemos el campo mexicano; honramos la historia que sostiene, y garantizaremos un futuro alimentario más justo para todas y todos". Esta visión busca no solo preservar las tradiciones agrícolas, sino también preparar a las futuras generaciones para enfrentar los desafíos alimentarios y ambientales que se avecinan.
La propuesta representa un reconocimiento explícito a las 17,142 hectáreas de superficie agrícola activa que persisten en la capital, así como a las 71 mil personas que mantienen viva esta actividad. Más allá de los números, se trata de una reivindicación cultural y económica que busca equilibrar la percepción de una ciudad que muchos consideran exclusivamente urbana, ignorando sus profundas raíces campesinas y su dependencia de los sistemas alimentarios locales.



