Plaga de mosca devasta cultivos de mango en Sinaloa
Los productores de mango en el estado de Sinaloa están enfrentando una grave crisis debido a una plaga de mosca de la fruta que ha causado pérdidas económicas estimadas en 1.2 millones de dólares. Esta situación ha impactado significativamente la cosecha de la temporada, poniendo en riesgo tanto el mercado nacional como las exportaciones a otros países.
Impacto en la producción y economía local
La plaga, identificada como la mosca del Mediterráneo, ha afectado a miles de hectáreas de cultivo en regiones clave como Guasave y Ahome. Los agricultores reportan que hasta un 30% de la producción se ha visto comprometida, lo que se traduce en una reducción drástica de los ingresos para las familias que dependen de este fruto. Además, las pérdidas no solo se limitan a la fruta dañada, sino que también incluyen costos adicionales en control de plagas y tratamientos fitosanitarios.
Las autoridades agrícolas estatales han implementado medidas de emergencia, incluyendo:
- Fumigaciones aéreas y terrestres en zonas afectadas.
- Capacitación a productores sobre métodos de prevención.
- Monitoreo constante de los cultivos para detectar brotes tempranos.
Sin embargo, los expertos advierten que si no se controla rápidamente, esta plaga podría extenderse a otras regiones productoras de mango en México, exacerbando las pérdidas económicas y afectando la seguridad alimentaria.
Consecuencias para el mercado y exportaciones
El mango sinaloense es reconocido por su alta calidad y es un producto clave en las exportaciones mexicanas, especialmente hacia Estados Unidos y Canadá. Con la plaga, se espera una disminución en el volumen de envíos, lo que podría llevar a un aumento en los precios internacionales y afectar la competitividad del sector. Los productores están solicitando apoyo gubernamental, como subsidios y asistencia técnica, para mitigar los daños y recuperar la producción en futuras temporadas.
Esta crisis subraya la importancia de invertir en investigación agrícola y sistemas de alerta temprana para proteger los cultivos de plagas similares en el futuro, asegurando la sostenibilidad de una industria vital para la economía de Sinaloa y de México.



