Banco de México mantiene tasa de interés en 11% y proyecta recortes graduales hasta 2026
El Banco de México (Banxico) anunció este miércoles que mantendrá su tasa de interés de referencia en 11%, una decisión ampliamente anticipada por los mercados financieros. Sin embargo, el comunicado oficial reveló un giro significativo en su postura, al proyectar un camino de recortes graduales que podría extenderse hasta el año 2026, siempre y cuando las condiciones inflacionarias lo permitan.
Un enfoque cauteloso ante la inflación persistente
La junta de gobierno de Banxico, presidida por Victoria Rodríguez Ceja, enfatizó que la inflación subyacente sigue siendo el principal obstáculo para una relajación más rápida de la política monetaria. Aunque la inflación general ha mostrado una tendencia a la baja en los últimos meses, los componentes subyacentes, que excluyen precios volátiles como los energéticos y los agropecuarios, permanecen por encima del objetivo del 3%.
Los funcionarios señalaron que la persistencia inflacionaria se debe a factores como:
- Presiones en los precios de los servicios.
- Incrementos salariales por encima de la productividad.
- Expectativas de inflación que aún no están ancladas al objetivo.
Proyecciones económicas y riesgos a la baja
Banxico revisó ligeramente a la baja sus proyecciones de crecimiento económico para 2024, citando un entorno global más desafiante y cierta debilidad en la demanda interna. No obstante, mantuvo una visión de expansión moderada a mediano plazo, apoyada por la inversión pública y privada en sectores estratégicos.
Los principales riesgos a la baja identificados incluyen:
- Una desaceleración más pronunciada de la economía global.
- Mayores presiones inflacionarias derivadas de choques en los precios de las materias primas.
- Incertidumbre política interna y externa que afecte la confianza de los inversionistas.
Implicaciones para los mercados y los consumidores
La decisión de Banxico de mantener la tasa en 11% implica que el costo del crédito seguirá elevado para empresas y hogares en el corto plazo. Esto podría moderar el consumo y la inversión, pero también contribuye a anclar las expectativas inflacionarias y proteger el poder adquisitivo de los mexicanos.
Los analistas financieros interpretan la proyección de recortes graduales hasta 2026 como una señal de que Banxico prioriza la estabilidad de precios sobre el estímulo económico, adoptando un enfoque más conservador que algunos de sus pares en otras economías emergentes. Se espera que el próximo movimiento de la tasa ocurra en el segundo semestre de 2024, dependiendo de la evolución de los datos inflacionarios.



