El Banco de México anunció un nuevo recorte a la tasa de interés interbancaria, que quedó en 6.5% y entrará en vigor a partir del 8 de mayo de 2026. Con esta decisión, el banco central suma su segunda reducción de tasas en lo que va del año, en un contexto marcado por desaceleración económica e incertidumbre internacional.
Contexto del recorte
La disminución ocurre después de que en febrero se pausaran los recortes ante las tensiones en los mercados globales y la cautela sobre el comportamiento de la inflación. Ahora, la Junta de Gobierno retomó los ajustes a la baja en la tasa de referencia, utilizada como uno de los principales instrumentos para controlar el costo del crédito y el ritmo de la economía en México.
Impacto en la economía
Este nuevo recorte busca estimular la actividad económica en un entorno de desaceleración. La tasa de interés es una herramienta clave para influir en el consumo, la inversión y el crédito. Con una tasa más baja, se espera que el costo del financiamiento disminuya, lo que podría impulsar el gasto de empresas y hogares.
Reacciones del mercado
Analistas financieros han señalado que la decisión del Banxico era esperada, aunque algunos consideran que el ritmo de los recortes podría acelerarse si la inflación continúa cediendo. La próxima reunión de política monetaria será clave para definir la trayectoria de las tasas en el segundo semestre de 2026.



