Corte Suprema de EE.UU. Limita Poder Arancelario de Trump: México Respira Aliviado
La noticia llegó como un rayo desde Washington, y sus ondas expansivas cruzaron inmediatamente la frontera norte con profundas implicaciones para la economía mexicana. La Corte Suprema de Estados Unidos decidió, por una contundente mayoría de seis votos contra tres, que el expresidente Donald Trump se excedió en sus facultades al utilizar la Ley de Poderes Económicos en Emergencias (IEEPA) para imponer una cascada de aranceles globales. Esta decisión no representa un mero tecnicismo legal, sino un histórico ajuste de cuentas entre los poderes estadounidenses sobre quién controla realmente la política comercial del país.
El Fundamento Constitucional: El Congreso Manda en Aranceles
El punto de partida del fallo es tan sencillo como contundente. Según la Constitución de Estados Unidos, corresponde exclusivamente al Congreso la facultad de establecer impuestos y aranceles. Trump intentó sortear este mandato constitucional invocando una ley diseñada originalmente para congelar activos o bloquear transacciones ante amenazas externas específicas, no para rediseñar de facto el arancel estadounidense aplicable a casi todos los bienes y países.
La Corte, a través del presidente John Roberts, respondió con una frase que resume toda la controversia: "La IEEPA permite 'regular la importación', pero eso no se traduce en un cheque en blanco para fijar aranceles a discreción". Este pronunciamiento establece un precedente crucial que limita significativamente el poder ejecutivo en materia comercial.
Consecuencias Jurídicas Inmediatas: Aranceles Anulados
El resultado jurídico es claro y directo. La Corte Suprema anula todos los aranceles que descansaban sobre la base legal de la IEEPA, incluyendo:
- Los llamados "aranceles recíprocos" que permitían gravar a China y otros socios comerciales con tasas de hasta el 34%.
- El 25% adicional que se impuso a ciertos productos provenientes de Canadá, México y China bajo el argumento de que estos países no hacían lo suficiente para contener el tráfico de fentanilo.
La decisión mantiene en pie otros instrumentos arancelarios, como la Sección 232 sobre seguridad nacional aplicada al acero y aluminio, pero dibuja una línea roja definitiva: el presidente ya no puede escudarse en una emergencia económica para montar un sistema arancelario paralelo y potencialmente ilimitado.
Impacto Directo para la Economía Mexicana
Para México, esta decisión histórica presenta matices significativos y oportunidades concretas. Más del 80% de las exportaciones mexicanas ya ingresan libres de arancel al mercado estadounidense gracias al Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC), y esta condición no se modifica con el fallo.
Lo que sí cambia radicalmente es el sobrecosto que generaban las sobretasas IEEPA sobre una canasta de bienes donde México es actor central:
- Automóviles y autopartes
- Electrónicos y componentes
- Maquinaria industrial
- Bienes intermedios diversos
La eliminación de estos recargos reduce costos significativamente para los importadores en Estados Unidos, muchos de ellos vinculados directamente con empresas mexicanas, y refuerza la visión de Norteamérica como una plataforma integrada de manufactura.
El Caso Especial del Acero y Aluminio
Es crucial no generar falsas expectativas en este sector específico. Los aranceles clave que pesan sobre estos metales se sustentan en la Sección 232 de la Trade Expansion Act, no en la IEEPA que acaba de ser limitada. La administración Trump ya había restablecido esos aranceles a México y Canadá, condicionando exenciones a estrictas reglas de origen -el famoso requisito de "melted and poured" en América del Norte- diseñadas para frenar la triangulación de acero chino.
La sentencia de la Corte Suprema no toca este fundamento legal específico: el acero y aluminio mexicanos siguen bajo el radar de seguridad nacional estadounidense, aunque ahora el poder ejecutivo tendrá menos margen para extender o combinar esos aranceles con recargos adicionales justificados como "de emergencia".
Repercusiones Financieras y Reembolsos
Existe un ángulo financiero que no puede pasar desapercibido. Los economistas estiman que los aranceles amparados en la IEEPA han recaudado más de 170 mil millones de dólares durante su vigencia. Una parte significativa de este monto tendrá que devolverse a los importadores si estos actúan dentro de los plazos y procedimientos establecidos por la aduana estadounidense y el Court of International Trade.
Detrás de estas cifras monumentales hay historias concretas que afectan directamente a empresas mexicanas:
- Filiales de corporaciones mexicanas que pagaron aranceles al internar mercancías en Estados Unidos.
- Socios logísticos que trasladaron estos costos adicionales a los exportadores mexicanos.
- Contratos comerciales que ahora deberán revisarse para determinar quién tiene derecho, en la práctica, a recibir estos reembolsos históricos.
Oportunidades Estratégicas para México
Más allá de las consideraciones financieras inmediatas, el fallo abre una ventana política y estratégica significativa para México. La decisión limita sustancialmente la tentación de utilizar nuevamente la figura de emergencia como pretexto para castigar de manera generalizada a socios comerciales incómodos, y obliga a futuras administraciones estadounidenses a recurrir a herramientas más específicas y sujetas a mayor escrutinio legal.
En el contexto actual de nearshoring y reconfiguración de cadenas de suministro globales, esta mayor previsibilidad jurídica representa un activo invaluable para México. Proporciona argumentos adicionales para presentar al país como el socio confiable que ofrece estabilidad regulatoria dentro de un vecindario que, sin duda, seguirá siendo políticamente turbulento.
Se vislumbra así una oportunidad excepcional de negociación durante la próxima revisión del T-MEC, donde México podría fortalecer su posición aprovechando este nuevo marco jurídico más estable y predecible.
Mensaje Institucional y Desafíos Futuros
El mensaje que llega desde Washington trasciende la figura de Donald Trump. Representa un recordatorio poderoso de que, incluso en la era de la política de golpes de efecto y decisiones ejecutivas unilaterales, existen límites institucionales que importan y que pueden cambiar radicalmente el cálculo de riesgo para países profundamente entrelazados con la economía estadounidense, como es el caso de México.
La pregunta crucial que queda sobre la mesa es si México aprovechará este respiro institucional para afianzar definitivamente su posición estratégica en la región, o si se limitará a celebrar un alivio momentáneo en la factura arancelaria sin traducirlo en una estrategia comercial de largo plazo que maximice las ventajas competitivas del país.