EU advierte 'problemas graves' en T-MEC con México y Canadá previo a revisión 2026
EU advierte problemas graves en T-MEC con México y Canadá

Advertencia estadounidense sobre el T-MEC: Problemas graves amenazan revisión 2026

El gobierno de Estados Unidos ha emitido una seria advertencia sobre lo que describe como "muchos problemas" en la implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), justo cuando se aproxima la primera revisión conjunta programada para el 1 de julio de 2026. Según el Departamento de Comercio estadounidense, estas problemáticas podrían dificultar significativamente el proceso de evaluación del acuerdo comercial trilateral.

Acusaciones específicas contra México

En su recién publicada "Agenda de Política Comercial 2026", la Oficina de Representación Comercial de Estados Unidos (USTR) señaló que México ha adoptado medidas preferenciales que benefician desproporcionadamente a empresas nacionales en sectores estratégicos como energía y minería, particularmente en petróleo, gas y electricidad. Según el documento oficial, estas políticas perjudican directamente a los inversionistas estadounidenses y socavan el clima general de inversiones en el país.

Además, la USTR criticó las "inadecuadas leyes laborales" mexicanas y lo que describió como una "protección laxa" en la regulación laboral, argumentando que estas deficiencias continúan perjudicando a los trabajadores estadounidenses. Estas acusaciones llegan en un momento crucial, cuando los tres países se preparan para sentarse a revisar el cumplimiento integral del tratado comercial.

Preocupaciones sobre Canadá y desafíos regionales

El documento estadounidense también dirigió críticas hacia Canadá, señalando que mantiene políticas que violan el T-MEC en el sector lácteo, las cuales impiden la entrada de productos estadounidenses al mercado canadiense. Asimismo, la USTR mencionó que los canadienses mantienen medidas discriminatorias y restricciones en el sector digital, incluyendo su decreto para regular las transmisiones en línea.

Entre los desafíos urgentes que Estados Unidos identificó para la región se encuentran:

  • El aumento en la inversión de empresas domiciliadas en economías que no son de mercado
  • El impacto de la sobrecapacidad industrial en los tres países socios
  • La necesidad de fortalecer las reglas de origen
  • La importancia de combatir el transbordo y la deslocalización

Política comercial "America First" y déficit comercial

El Departamento de Comercio estadounidense afirmó que, como resultado de lo que describió como una "liberalización agresiva de los mercados", el mercado estadounidense está más abierto a bienes y servicios extranjeros que los mercados de sus socios comerciales lo están a las exportaciones estadounidenses. Por esta razón, anunció que trabajarán activamente para revertir el déficit comercial que mantienen con todo el mundo.

Para lograr este objetivo, Estados Unidos implementará la política de "America First", la cual busca impulsar la producción doméstica y fortalecer la posición comercial del país. Los puntos centrales de esta política comercial incluyen:

  1. La continuación del programa de Acuerdos de Comercio Recíproco (ART)
  2. La aplicación estricta de acuerdos comerciales y leyes estadounidenses
  3. El fortalecimiento de cadenas de suministro en minerales críticos y sectores estratégicos
  4. El comercio con China basado en reciprocidad y equilibrio
  5. La promoción de intereses estadounidenses en foros multilaterales

Importancia estratégica de la región

El documento del Departamento de Comercio estadounidense destacó que la región de América del Norte es crucial para la seguridad nacional y económica de Estados Unidos, haciendo especial énfasis en la importancia de las relaciones con México y Canadá. Esta declaración subraya la trascendencia que tiene el T-MEC no solo como acuerdo comercial, sino como pilar de la estabilidad regional.

A pocos meses de que los ministros de comercio de los tres países se reúnan para evaluar el cumplimiento del tratado, las advertencias estadounidenses establecen un escenario complejo para las negociaciones. Las cuestiones planteadas abarcan desde políticas energéticas y laborales hasta regulaciones digitales y prácticas comerciales, indicando que la revisión del T-MEC será un proceso exhaustivo y potencialmente conflictivo.