Fletes en México registran incrementos históricos por crisis geopolítica
La industria del transporte en México enfrenta una crisis sin precedentes con aumentos de costos que oscilan entre el 25% y el 30% en los últimos meses, según reveló la presidenta de la Asociación Mexicana de Agentes de Carga (Amacarga), Eva María Muñoz. Este encarecimiento se debe principalmente a la guerra en Medio Oriente entre Estados Unidos e Irán, que ha generado una cascada de efectos negativos en las cadenas logísticas globales.
Factores que impulsan el alza de costos
El precio del diésel ha experimentado incrementos significativos desde febrero pasado, impactando directamente los costos operativos del transporte terrestre. Sin embargo, este no es el único factor. Las pólizas de seguro de guerra exigidas por las navieras se han duplicado e incluso triplicado en algunos casos, según confirmó Muñoz durante su participación en el Foro de la Asociación Nacional de Empresas de Rastreo y Protección Vehicular (ANERPV).
"Las pólizas de seguros para transporte marítimo ya no solo incluyen la cobertura básica, sino que requieren un seguro extra de guerra que las navieras están interponiendo obligatoriamente", explicó la representante de Amacarga.
La inseguridad nacional agrava la situación
Además de los factores internacionales, la inseguridad en las carreteras mexicanas representa un costo adicional significativo. Muñoz detalló que existen tramos carreteros considerados de alto riesgo donde las aseguradoras exigen primas al doble del valor normal.
"Los robos de mercancía en carreteras son cada vez más violentos e incluyen daños al operador", alertó la especialista durante el foro ANERPV. Esta situación genera pérdidas económicas adicionales que terminan siendo trasladadas a los costos finales del transporte.
Disrupciones logísticas severas
Las consecuencias del conflicto en Medio Oriente se extienden más allá de los costos:
- Barcos detenidos cerca del estrecho de Ormuz con mercancía cuyo destino final es incierto
- Rutas aéreas alternativas saturadas por la desviación de carga marítima
- Retrasos severos en las entregas que afectan especialmente al sector agroindustrial
"Ya no hay manera de llegar a tiempo con la mercancía por todos los factores anteriores", lamentó Muñoz. "Quien no puede mover sus mercancías vía marítima trata de mover, aunque sea un stock menor, por vía aérea, y se está congestionando el transporte. Es como una bola de nieve que entre más rueda más grande se hace".
El sector agroindustrial: el más afectado
De acuerdo con la información proporcionada por Amacarga, el sector de fertilizantes y la agroindustria están sufriendo las consecuencias más graves de esta crisis logística. Los retrasos en las entregas comprometen ciclos productivos completos y generan pérdidas económicas considerables.
Fernando Cos, presidente de la Asociación Mexicana de Agentes Navieros, fue aún más contundente durante el mismo foro: "El llamado 'justo a tiempo' ya no existe. Los transportistas no pueden comprometerse a llevar una mercancía para que llegue justo en el momento esperado".
Cambios estructurales en las cadenas de suministro
Los expertos anticipan que esta crisis podría generar transformaciones permanentes en la logística global. Cos señaló que las cadenas de proveeduría tenderán a regionalizarse, priorizando el comercio entre países cercanos en lugar de atravesar continentes completos.
"Lo que podría suceder en el futuro es que la mercancía se tendrá que llevar por regiones", explicó el representante naviero. "Ya no será viable atravesar continentes enteros con los riesgos y costos actuales".
Esta reconfiguración geográfica de las rutas comerciales representaría un cambio fundamental en décadas de globalización logística, con implicaciones profundas para la economía mexicana y su inserción en las cadenas globales de valor.



