México defiende su derecho a imponer aranceles a productos chinos por competencia desigual
El secretario de Economía, Marcelo Ebrard, defendió enfáticamente el derecho de México a gravar importaciones provenientes de China, argumentando que estas medidas buscan corregir condiciones de competencia desigual que afectan severamente a la industria nacional. Esta postura se produce después de que Pekín informara sobre la apertura de una investigación relacionada con esos aranceles mexicanos.
Industrias nacionales en desventaja frente a precios chinos
Durante la 82 Asamblea Anual de la Cámara de la Industria de Transformación de Nuevo León, Ebrard sostuvo que México elevó una serie de aranceles porque identificó condiciones desfavorables para productores nacionales en sectores estratégicos:
- Textiles
- Calzado
- Acero
- Automotriz
Según explicó el funcionario, la decisión no obedece a una postura contra China, sino a la necesidad imperante de emparejar el terreno de competencia en industrias que enfrentan importaciones con precios imposibles de igualar.
Ejemplos concretos de distorsión del mercado
Ebrard proporcionó datos específicos que ilustran la magnitud del problema:
- El acero chino está llegando a México a 150 dólares por tonelada, un precio que, tras revisar información con la industria de Monterrey, se determinó que no refleja las mismas cargas impositivas o que cuenta con subsidios relevantes.
- En el sector automotor, existen vehículos con precios por debajo del inventario, lo que podría quebrar a cualquier competidor que intente ingresar al mercado con costos superiores.
"Pusimos aranceles para que el piso, que está muy disparejo, a favor de estas empresas empiece a emparejarse. Ese es un derecho que México tiene. Nosotros no tenemos nada contra China ni contra ningún otro país", afirmó el secretario de Economía.
Marco legal y negociaciones comerciales
Ebrard defendió que esta medida es legítima conforme a las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y recordó que China también ha recurrido a estos instrumentos en el pasado.
En cuanto a las relaciones comerciales con Estados Unidos, el funcionario afirmó que México podrá alcanzar un acuerdo comercial con su vecino del norte incluso si no se concreta la revisión formal del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). Ebrard apuesta a que el país mantendrá una posición preferente frente a otras economías, especialmente considerando el giro proteccionista de la Administración de Donald Trump.
La semana pasada se realizó la primera ronda formal de conversaciones entre México y Estados Unidos, con cuatro mesas de trabajo centradas en:
- Elevar la producción de Norteamérica
- Reducir la dependencia de Asia en insumos estratégicos, particularmente en farmacéutica
México también expresó su rechazo a los aranceles y a los cambios constantes de reglas, advirtiendo que esta incertidumbre frena la integración regional.
Ventaja competitiva de México
Ebrard destacó que, a pesar de las presiones comerciales actuales, México conserva una ventaja significativa: el 85% de las exportaciones mexicanas hacia Estados Unidos no paga aranceles, lo que coloca al país en "la mejor situación del mundo" para negociar acuerdos comerciales favorables.
Esta posición privilegiada, compartida solo con Canadá entre los socios comerciales de Washington, proporciona a México una base sólida para defender los intereses de sus industrias nacionales mientras busca equilibrar la competencia internacional.



