México llega con ventaja estratégica a revisión del T-MEC según análisis de expertos
Esta semana marca el inicio de un proceso crucial para la economía norteamericana: la revisión del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, México y Canadá (T-MEC). Según análisis de especialistas consultados, México llega a esta mesa de negociación en una posición notablemente más fortalecida de lo que se anticipaba el año pasado, con ventajas estratégicas que podrían inclinar la balanza a su favor.
Contexto político favorable para México
Eduardo González, catedrático del Tec de Monterrey, explicó detalladamente las circunstancias que benefician a México: "Las condiciones económicas en Estados Unidos no son muy favorables actualmente, el país se encuentra involucrado en conflictos internacionales y la popularidad del presidente Donald Trump está por debajo de los 40 puntos. En contraste, la presidenta Claudia Sheinbaum goza de amplia aceptación ciudadana. Esta combinación de factores significa que el gobierno mexicano llega mucho más fortalecido a estas negociaciones de lo que muchos pronosticaban".
El especialista añadió que uno de los temas centrales será la regulación de las importaciones provenientes de China hacia México, particularmente para evitar que productos terminados o materias primas chinas ingresen posteriormente a Estados Unidos como mercancía mexicana. "Estados Unidos buscará controles más estrictos en esta materia", anticipó González.
Análisis de los temas clave en la negociación
Arturo Santa Cruz, director del Centro de Estudios sobre América del Norte de la Universidad de Guadalajara, ofreció una perspectiva más cautelosa aunque reconoció las mejoras en el panorama mexicano. "A pesar de que las condiciones han mejorado para México, debemos ser realistas: la negociación no será sencilla. Donald Trump, además de sus conocidas posturas proteccionistas en materia económica, tiene un historial de incumplimiento de acuerdos. Esto hará que alcanzar consensos duraderos sea particularmente desafiante".
El investigador identificó los principales temas que dominarán la agenda negociadora:
- Importaciones asiáticas: especialmente las provenientes de China, tanto de insumos como de productos terminados
- Reglas de origen: definiciones y requisitos sobre qué productos pueden considerarse originarios de los países miembros
- Aranceles: México ha anunciado que buscará su reducción, aunque Santa Cruz considera este objetivo difícil de alcanzar
Calendario y preparativos de las negociaciones
Los gobiernos de México y Estados Unidos acordaron posponer el inicio formal de las conversaciones del lunes 16 al miércoles 18 de marzo. Marcelo Ebrard, secretario de Economía, informó que mantuvo una reunión con la presidenta Sheinbaum para presentarle el plan de negociación que México llevará a Washington, D.C., en el marco de esta ronda bilateral inicial donde Canadá no participará.
"Plan aprobado por la presidenta Sheinbaum rumbo a la revisión del T-MEC", declaró Ebrard. "El martes habrá una reunión preparatoria vía Zoom, y el miércoles tendrá lugar la primera ronda de conversaciones con Estados Unidos. México propondrá la permanencia del T-MEC y la eliminación de aranceles. Cabeza fría y firmeza nos guiarán en este proceso".
La Secretaría de Economía detalló que será hasta el martes cuando Ebrard y el subsecretario de Comercio Exterior, Luis Rosendo Gutiérrez, viajen a Washington, D.C. para participar en este encuentro histórico.
Perspectivas sobre la continuidad del acuerdo
Ambos expertos coincidieron en descartar la posibilidad de que Estados Unidos abandone el T-MEC. González argumentó: "Es muy difícil que Estados Unidos se retire de este acuerdo comercial porque eso implicaría perder a dos aliados comerciales estratégicos como Canadá y México. Lo más probable es que permanezca con algunos ajustes en cuotas y productos específicos, pero no habrá una desbandada estadounidense".
Santa Cruz respaldó esta visión, señalando que "la presión del sector privado estadounidense será un factor determinante para mantener a Estados Unidos dentro del acuerdo. Las empresas norteamericanas tienen demasiados intereses económicos en juego como para permitir una salida precipitada".
La revisión del T-MEC representa un momento crucial para la economía mexicana, con implicaciones que trascenderán el ámbito comercial para afectar relaciones diplomáticas, cadenas de suministro regionales y la competitividad industrial de América del Norte en el escenario global.
