Estados Unidos mantendrá ingresos arancelarios pese a revés judicial
El Departamento del Tesoro de Estados Unidos aseguró que los ingresos por aranceles se mantendrán prácticamente sin cambios durante el año 2026, a pesar del reciente fallo de la Corte Suprema que anuló los gravámenes aplicados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA). Esta declaración busca transmitir estabilidad en la política comercial del país tras una decisión judicial que representó un revés significativo para las estrategias arancelarias de administraciones anteriores.
Mecanismos legales alternativos garantizan recaudación
Durante un discurso pronunciado en el prestigioso Club Económico de Dallas, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, explicó detalladamente que el gobierno federal aprovechará otras competencias arancelarias disponibles para mantener los niveles de recaudación. "Aprovecharemos las competencias arancelarias de la Sección 232 y la Sección 301, que han sido validadas a través de miles de impugnaciones legales", afirmó Bessent ante la audiencia de líderes económicos.
El funcionario añadió que "las estimaciones del Tesoro muestran que el uso de la potestad de la Sección 122, combinado con los aranceles potencialmente mejorados de la Sección 232 y la Sección 301, dará lugar a unos ingresos por aranceles prácticamente sin cambios en 2026". Esta combinación de herramientas legales permitirá al gobierno estadounidense continuar generando ingresos relevantes sin alterar de manera significativa el panorama fiscal previsto para el próximo año.
Fallo histórico limita facultades presidenciales
La Corte Suprema de Estados Unidos emitió recientemente un fallo histórico que limita considerablemente la política arancelaria implementada durante la administración de Donald Trump. Con una votación de 6 contra 3, el máximo tribunal resolvió que el presidente excedió sus facultades al aplicar tarifas que impactaron profundamente el comercio internacional de manera unilateral.
El fallo establece claramente que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) no otorga al presidente la capacidad de imponer aranceles sin supervisión legislativa. Esta decisión judicial refuerza el papel constitucional del Congreso como órgano responsable de definir la política comercial del país y protege el equilibrio de poderes dentro del sistema político estadounidense.
Los jueces argumentaron de manera contundente que permitir al presidente aplicar aranceles sin la debida supervisión legislativa representaría un riesgo considerable tanto para el equilibrio institucional como para la estabilidad del comercio internacional. Esta decisión responde a múltiples demandas presentadas por pequeñas empresas y asociaciones comerciales que denunciaron el impacto negativo de los aranceles en sus operaciones diarias.
Contexto de la política arancelaria de Trump
Durante su administración, Donald Trump utilizó los aranceles como una herramienta política y económica central, imponiendo tarifas significativas a numerosos países incluyendo Brasil, India, México y los miembros de la Unión Europea. Su estrategia comercial buscaba presionar activamente a socios comerciales y reforzar su discurso nacionalista de "America First" (América Primero).
Sin embargo, estas medidas fueron cuestionadas repetidamente por empresarios, economistas y gobiernos extranjeros, quienes las consideraron ilegales según los parámetros del comercio internacional y potencialmente dañinas para la estabilidad económica global. El expresidente Trump calificó personalmente como una "vergüenza" el fallo de la Corte Suprema que anuló su política de aranceles globales, reflejando la profunda división política sobre este tema.
Implicaciones para el futuro comercial
La declaración del Tesoro estadounidense refuerza la idea de que, aunque el fallo de la Corte Suprema representa un revés importante para la estrategia arancelaria de administraciones anteriores, existen mecanismos legales alternativos que aseguran continuidad en la recaudación fiscal. Las medidas anunciadas garantizan que la política comercial de Estados Unidos continúe generando ingresos sustanciales mientras se ajusta a los nuevos parámetros establecidos por el máximo tribunal.
Este desarrollo marca un punto de inflexión en la política comercial estadounidense, equilibrando las facultades ejecutivas con la supervisión legislativa requerida por el sistema de pesos y contrapesos. El Departamento del Tesoro demuestra así su capacidad para adaptarse a cambios judiciales significativos mientras mantiene la estabilidad fiscal del país en un contexto económico global cada vez más complejo.