Nuevos aranceles por trabajo forzoso
Estados Unidos aplicará a partir de este viernes aranceles del 10 por ciento como mínimo a decenas de países, en sustitución de un gravamen que expira y que fue implementado por el presidente Donald Trump a principios de este año. Los nuevos aranceles serán del 10 por ciento y del 12.5 por ciento a 60 socios comerciales, entre ellos la Unión Europea, debido a las acusaciones de una aplicación laxa de las prohibiciones sobre el trabajo forzoso, justo cuando expira un arancel global temporal del 10 por ciento, informaron el jueves funcionarios.
Detalles de la medida
Los gravámenes se aplican en respuesta a investigaciones sobre el uso de trabajo forzoso, explicó la oficina del Representante Comercial (USTR por sus siglas en inglés) en un comunicado. La medida constituye otro esfuerzo de la Casa Blanca por recuperar la visión de campaña de Trump de un arancel casi global, después de que la Corte Suprema de Estados Unidos anuló en febrero los gravámenes "recíprocos" del 10 por ciento al 50 por ciento que se impusieron el año pasado en virtud de una ley de emergencia nacional para intentar reducir el déficit comercial.
Contexto legal y temporal
Trump respondió a ese fallo imponiendo un arancel temporal del 10 por ciento durante 150 días, que expira el viernes, invocando el artículo 122 de la Ley de Comercio de 1974, una ley destinada a sofocar las crisis de la balanza de pagos. Los nuevos aranceles entrarán en vigor exactamente en el mismo momento en que se extingan los actualmente vigentes.
Reacciones y controversias
Un funcionario de alto rango del Gobierno de Trump rebatió las sugerencias de que los aranceles por trabajo forzoso —aplicados en virtud de la sección 301 de la ley de 1974— fueran un sustituto directo de los gravámenes que expiran, a pesar de la coincidencia en el tiempo, las tasas similares y la amplia cobertura de casi todas las importaciones estadounidenses. El funcionario señaló que Washington cuenta con prohibiciones de importación más estrictas para los productos fabricados con trabajo forzoso y las aplica con mayor rigor que cualquier otro país, lo que otorga a sus rivales una ventaja comercial desleal frente a Estados Unidos.
Analistas advirtieron sobre renovada confusión en los mercados globales por los aranceles. La medida podría generar incertidumbre en las cadenas de suministro y afectar a múltiples sectores económicos.



