Marisa Landeros es una empresaria que ha sabido combinar su faceta profesional con la maternidad. Fundadora de Jomare Medical Spa y creadora de la marca de joyería Daimoons, es madre de tres hijos: Jorge (16 años), Renata (10 años) y Fabiana (5 años). En su labor profesional, se enfoca en crear experiencias de bienestar de calidad profesional y humana, conectando el mundo médico con el empresarial para generar resultados reales. Paralelamente, desarrolla una línea de joyería basada en la curaduría de piedras preciosas, donde cada pieza integra valor estético, emocional y de inversión.
El significado de la maternidad
Para Marisa, ser mamá es su mayor motor y también su mayor reto. "Es el espacio donde más crezco, donde enfrento mis miedos y donde aprendo todos los días a amar mejor", afirma. La maternidad la confrontó y la obligó a evolucionar, quitándole máscaras y puliéndola como a las piedras preciosas para sacar su mejor versión.
Actividades en familia
Marisa disfruta compartir con sus hijos actividades como viajar, hacer deporte, el contacto con los caballos y explorar nuevas experiencias. También procura involucrarlos en sus proyectos para que entiendan el valor del trabajo, la creatividad y el funcionamiento del mundo real.
Visión futura para sus hijos
Más que un camino específico, Marisa desea ver a sus hijos seguros de sí mismos, libres y capaces de elegir su vida sin miedo. "Que tengan la fortaleza emocional para sostener lo que decidan", señala.
Equilibrio entre vida profesional y maternidad
Marisa no cree en el equilibrio perfecto, sino en la conciencia. "Hay etapas donde soy más mamá, y otras, más empresaria, pero todo lo que construyo tiene un mismo propósito: darles una vida con estructura, valores y posibilidades", explica.
Mensaje para sus hijos
"Que el mundo no siempre es justo, pero sí está lleno de oportunidades. Que aprendan a elegir, a confiar en ellos y a no depender emocionalmente de nadie para sentirse completos", comparte.
Inspiración personal
Marisa cree en inspirarse en uno mismo. "Voltear a ver tu propio camino, reconocer lo que has superado y construir desde ahí. Porque al final, tanto en la vida como en los negocios, la verdadera riqueza está en lo que eres capaz de sostener", concluye.



