Mercado El Cuexcomate renace tras 47 años de abandono con programa comunitario
El histórico salón de usos múltiples del mercado El Cuexcomate, ubicado en la junta auxiliar de La Libertad en Puebla, ha sido completamente dignificado después de permanecer abandonado durante 47 años. Esta transformación se logró mediante el Programa de Obra Comunitaria, una iniciativa gubernamental que prioriza la participación directa de los ciudadanos en la definición y ejecución de proyectos de infraestructura.
Reconocimiento al liderazgo político y enfoque humanista
Durante el acto de entrega, Laura Artemisa García Chávez, secretaria de Bienestar, reconoció públicamente el liderazgo del gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, y de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum. García Chávez destacó que ambos mandatarios impulsan políticas públicas con un enfoque humanista y de bienestar social que se materializa en obras concretas como esta restauración.
El modelo de corresponsabilidad social
La secretaria enfatizó que el Programa de Obra Comunitaria tiene como objetivo fundamental fortalecer la participación ciudadana. Este modelo innovador permite que, a través de asambleas comunitarias, la población pueda:
- Definir las obras prioritarias para su localidad
- Administrar directamente los recursos asignados
- Garantizar que cada acción responda a necesidades reales
"El humanismo se refleja en hechos concretos, en los que la voz de las y los ciudadanos tienen un papel central", afirmó García Chávez, añadiendo que ninguna decisión se toma sin el respaldo de la comunidad.
Empoderamiento ciudadano y participación femenina
En su intervención, la funcionaria subrayó la importancia del empoderamiento comunitario: "Porque ustedes deciden las obras que se necesitan hacer, porque ustedes administran el recurso para que se haga correctamente como este lugar. Porque acá no metemos manos nosotros, es responsabilidad de ustedes".
Destacó especialmente la participación activa de las mujeres en la organización y toma de decisiones: "No nos preguntemos si las mujeres tienen el derecho a participar. Construyamos esa sociedad donde se reconozca que las mujeres somos indispensables, porque queremos una sociedad más justa".
Agradecimiento de la comunidad
Por su parte, Celia Ramírez, tesorera de la comunidad, expresó su gratitud: "Gracias por confiar en nosotros, gracias a ellos esta obra se hizo para beneficio de todas y todos, para las juntas, para todo lo que ocupamos".
Juan Román Gutiérrez, representante de los comerciantes del mercado, también mostró su agradecimiento por la restauración del salón, un espacio que tras casi cinco décadas de abandono vuelve a estar al servicio de la comunidad de La Libertad.
Este proyecto no solo representa la recuperación de un espacio físico, sino que simboliza un modelo de gestión comunitaria donde los ciudadanos son protagonistas del desarrollo de sus propias comunidades, administrando recursos y decidiendo el rumbo de las obras que más necesitan.



