Argentina da luz verde a la controvertida reforma laboral del presidente Milei
En una sesión histórica y cargada de tensión, el Senado de Argentina aprobó durante la noche del viernes la reforma laboral impulsada por el presidente Javier Milei. El proyecto, denominado oficialmente como "ley de modernización laboral", fue convertido en ley tras obtener 41 votos a favor, 28 en contra y dos abstenciones, culminando así semanas de intenso debate legislativo y social.
Detalles clave de la nueva legislación laboral
La normativa introduce cambios profundos en el mercado laboral argentino, con el objetivo declarado de flexibilizar las normas para fomentar la contratación en un país donde, según datos oficiales, el 43.3% de la fuerza laboral opera en la informalidad. Entre las modificaciones más significativas se encuentran:
- Reducción de las indemnizaciones por despido.
- Permiso para realizar pagos en especie como parte de la remuneración.
- Limitaciones al derecho a huelga.
- Habilitación de jornadas laborales de hasta 12 horas sin pago de horas extras, compensables con horas libres acordadas.
Reacciones políticas y sociales divididas
El presidente Milei celebró inmediatamente la aprobación a través de la red social X, calificando el momento como "histórico" y afirmando que la norma facilitará la contratación e impulsará la inversión en el país. Desde el oficialismo, la senadora Patricia Bullrich defendió el proyecto argumentando que generará previsibilidad y reglas claras para nuevos emprendimientos.
Sin embargo, la oposición expresó fuertes críticas. El senador peronista José Mayans cuestionó especialmente la limitación al derecho a huelga y calificó la medida como regresiva para los derechos laborales. Estas posturas encontradas reflejan la profunda división que ha generado la reforma en la sociedad argentina.
Protestas y contexto de la aprobación
La votación se desarrolló en un clima de fuerte movilización social. Cientos de manifestantes se concentraron frente al Congreso durante la jornada, coreando consignas contra la reforma. Estas protestas se sumaron a otras registradas en días previos, evidenciando el malestar de sectores sindicales y de la oposición que advierten sobre posibles efectos negativos en los derechos laborales.
La sanción de la ley ocurre en un momento político significativo, justo antes del discurso anual del presidente Milei ante el Congreso, lo que añade relevancia estratégica a su aprobación. Mientras el Gobierno insiste en que la reforma generará empleo formal, sus detractores mantienen sus advertencias sobre el impacto en las condiciones laborales de los trabajadores argentinos.
