Argentina da luz verde a polémica reforma laboral impulsada por el gobierno de Javier Milei
En medio de intensas protestas y una huelga general convocada por los sindicatos, la Cámara de Diputados de Argentina aprobó durante la madrugada del 20 de febrero la controvertida reforma laboral del presidente Javier Milei. El dictamen, conocido como Ley de Modernización Laboral, fue avalado con 135 votos a favor y 115 en contra tras un extenso debate parlamentario.
Cambios profundos en las condiciones laborales
La reforma introduce modificaciones sustanciales al marco laboral argentino:
- Extensión de la jornada laboral: Permite que la jornada de trabajo alcance hasta 12 horas diarias, eliminando el pago obligatorio de horas extraordinarias en muchos casos.
- Limitación del derecho a huelga: Establece que en sectores considerados esenciales (salud, educación, transporte, energía y agua) debe mantenerse operativo al menos el 75% de los servicios mínimos durante las protestas laborales.
- Creación de fondo de indemnizaciones: Implementa un fondo para el pago de indemnizaciones a trabajadores que sería financiado con recursos desviados de la seguridad social, beneficiando principalmente a las empresas.
Expertos económicos calculan que este fondo podría alcanzar entre 3,000 y 4,000 millones de dólares anuales, equivalente aproximadamente al 0.5% del Producto Interno Bruto (PIB) argentino.
Modificaciones de último momento y próximos pasos
Durante el debate parlamentario, los diputados introdujeron algunas modificaciones al texto original, entre las cuales destaca la eliminación del artículo 44 que restaba beneficios a trabajadores con enfermedades. Estos ajustes obligaron a retornar el dictamen al Senado, donde será discutido por última vez antes de su eventual entrada en vigor.
El gobierno de Javier Milei justificó la reforma argumentando que "abarata costos laborales, reduce indemnizaciones y disminuye los juicios por despidos". En un comunicado oficial, el Ejecutivo afirmó que la medida "promueve un entorno que facilite la contratación, impulse la inversión y permita que el empleo registrado vuelva a expandirse".
Férrea oposición sindical y protestas masivas
La reforma encontró una resistencia organizada por parte de los sindicatos argentinos, quienes acusaron al proyecto de restringir derechos laborales históricos. La Confederación General del Trabajo (CGT) convocó una huelga general el mismo día de la votación, que paralizó parcialmente el país con la adhesión de trabajadores del transporte, empleados estatales, bancarios y diversos sectores productivos.
El diputado opositor Sergio Palazzo criticó duramente la iniciativa, señalando que "el proyecto no incluye una sola letra ni una sola línea que favorezca a los trabajadores en absoluto, y cuando hay algún tipo de beneficios, es hacia los sectores empresarios".
Según informes, el gobierno de Milei busca que la ley esté completamente aprobada antes del inicio de las sesiones ordinarias del Congreso, programadas para el 1 de marzo, marcando así uno de los cambios más significativos en la legislación laboral argentina en décadas.



