México enfrenta un reto crucial: retener el talento femenino en el ámbito laboral
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se conmemora cada 8 de marzo, es imperativo revisar las condiciones de trabajo de las mujeres en México y la persistente brecha que las separa de los hombres. El verdadero desafío no radica en la preparación de las mujeres, sino en la falta de entornos laborales sostenibles que las impulsen y acompañen a lo largo de su carrera profesional.
La educación superior no garantiza la equidad en el mercado laboral
En México, cada vez más mujeres acceden a la educación superior y se integran a carreras científicas y tecnológicas, conocidas como STEM. Sin embargo, el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) revela que solo 3 de cada 10 profesionistas en estas áreas son mujeres, a pesar de que ellas representan más de la mitad de la matrícula universitaria nacional. La brecha comienza desde edades tempranas: según datos de UNICEF y el informe PISA, mientras el 28% de los niños mexicanos de 15 años manifiesta interés en estudiar ciencias o ingenierías, solo el 9% de las niñas expresa esa intención.
El trabajo no remunerado y la maternidad como obstáculos profesionales
El problema va más allá de lo vocacional. Una vez que las mujeres logran incorporarse al mercado laboral, enfrentan estructuras que no están diseñadas para sostener su desarrollo. En México, ellas concentran casi tres cuartas partes del trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, dedicando 39.7 horas semanales, frente a 18.2 horas de los hombres. Esto impacta directamente su permanencia en sectores que demandan alta disponibilidad y esquemas rígidos de presencialidad. La maternidad y el hogar se convierten en puntos de inflexión profesional para muchas mujeres altamente capacitadas, no por falta de talento, sino porque la estructura laboral tradicional no acompaña las distintas etapas de vida.
Flexibilidad y apoyo corporativo: claves para cerrar la brecha
De acuerdo con el estudio “Retos y perspectivas del trabajo” de WeWork y PageGroup, el 59% de las personas con hijos prefiere el modelo híbrido, y casi el 65% desearía trabajar presencialmente solo tres días por semana. Esto confirma que la flexibilidad estructurada es el equilibrio más valorado. Además, aunque el 40% de las personas con hijos considera que contar con guarderías en oficinas representa una ventaja competitiva, esta cifra adquiere un peso especial para las mujeres, quienes suelen enfrentar mayores penalizaciones profesionales asociadas a la maternidad.
Leydis Castro, People Partner Manager de WeWork México, señaló: “Hoy la conversación sobre equidad en sectores estratégicos como tecnología o ingeniería tiene que centrarse en la permanencia. Las mujeres están llegando, están preparadas y quieren crecer. El reto es que las estructuras laborales evolucionen al mismo ritmo.” La flexibilidad, los modelos híbridos y los espacios diseñados para acompañar distintas realidades de vida pueden marcar la diferencia entre una carrera interrumpida y una trayectoria que llegue hasta la toma de decisiones.
Un llamado a la acción en el Día Internacional de la Mujer
En el marco de esta conmemoración, el mensaje es claro: México ya está formando mujeres científicas, ingenieras y tecnólogas con el talento y la capacidad para liderar el futuro. El verdadero desafío ahora es que el entorno laboral evolucione al mismo ritmo y esté preparado para retenerlas, impulsarlas y acompañarlas en cada etapa de su vida profesional. Avanzar hacia la equidad no es solo abrir la puerta de entrada, sino asegurar que más mujeres puedan permanecer, crecer y ocupar los espacios donde se construye el futuro.
Con información de WeWork, el Foro Económico Mundial estima que, si se mantiene el ritmo actual, tomaría 123 años cerrar completamente la brecha de género. Es urgente que las empresas y políticas públicas prioricen condiciones laborales sostenibles para acelerar este proceso y aprovechar todo el potencial femenino en México.



