Vendedores ambulantes toman las calles en demanda de seguridad y reconocimiento laboral
Con una movilización que denominaron "fría", poco más de doscientos trabajadores de la vía pública, en su mayoría dedicados a la venta de helados y congeladas, marcharon este miércoles desde Insurgentes y Reforma hasta el Zócalo capitalino. Portando sus característicos carritos azules y haciendo sonar sus campanas, los manifestantes, agrupados en el Partido del Comerciante Popular y Trabajador No Asalariado de la Ciudad de México, elevaron su voz contra la doble presión que enfrentan: la extorsión del crimen organizado y la exclusión de políticas públicas.
Entre dos fuegos: extorsión y desatención gubernamental
Los participantes, entre los que se encontraban adultos mayores, madres solteras y jóvenes desempleados, denunciaron un sistemático "cobro de piso" por parte de grupos delictivos, específicamente mencionando a la llamada "Unión Tepito". Un vendedor con más de veinticinco años de experiencia frente a la Alameda Central reveló que abandonó su puesto hace dos años debido a estas presiones, afirmando que las amenazas son constantes: "pagas o pagas".
Pero la problemática no se limita al crimen organizado. Los manifestantes acusaron también a autoridades locales de exigir "moches periódicos", creando una situación insostenible donde, según relataron, "así vendas 20 o 30 pesos, tienes que pagar. Cada ocho días pasan por lo suyo. Estamos entre dos fuegos".
Exclusión del reordenamiento del comercio ambulante
Uno de los puntos centrales de la protesta fue la denuncia de haber sido ignorados en el programa de reordenamiento del comercio ambulante en el Centro Histórico. "Tenemos necesidad de estar en la calle, de eso se aprovechan los del gobierno. Cuando ven que estamos trabajando, llegan y nos quitan nuestros carritos", expresó un repartidor durante la marcha, mientras la columna avanzaba coreando consignas como "somos Bonaiceros, no somos rateros".
León Enrique Espinoza, coordinador general del PCPT, explicó que la movilización buscaba exigir certeza jurídica y seguridad para sus más de diez mil agremiados en la ciudad. Acusó directamente al secretario de Gobierno, Martí Batres, de hacer "oídos sordos" a la orden de la Jefa de Gobierno de atender las demandas del comercio informal, razón por la cual los manifestantes exigieron su destitución.
Un mitin en el corazón político de la capital
La marcha, custodiada por seis patrullas de la Secretaría de Seguridad Ciudadana, ingresó al Zócalo por la calle 5 de Mayo, donde realizaron un mitin. Una comitiva esperaba ser recibida por autoridades del gobierno capitalino para entregar un pliego petitorio que resume sus demandas:
- Protección efectiva contra la extorsión del crimen organizado
- Cese de los cobros ilegales por parte de autoridades locales
- Inclusión en los programas de reordenamiento del comercio ambulante
- Certeza laboral y reconocimiento de su actividad económica
- Atención inmediata a sus demandas por parte del gobierno de la Ciudad de México
La protesta destacó la vulnerabilidad de un sector que, pese a su importancia en la economía informal de la capital, enfrenta diariamente la violencia estructural y la indiferencia institucional.