La Pobreza de Tiempo: Una Realidad Aplastante en México
¿Se considera usted pobre de tiempo? No mire su saldo bancario, sino evalúe cuántas horas dedica al descanso, la convivencia familiar, el desarrollo personal o simplemente a vivir. En México, es muy probable que sufra esta forma de pobreza, incluso si pertenece a la clase media o alta por ingresos. Somos una de las naciones con más horas trabajadas al año, alcanzando entre 2,100 y 2,200, en contraste con las 1,300 de Alemania. Además, nuestra infraestructura urbana nos "roba" una, dos o hasta tres horas diarias en traslados y esperas improductivas, agravando el problema.
La Reforma Laboral y el Debate sobre el Tiempo
La pobreza de tiempo emergió en la discusión de la reforma de las 40 horas semanales, siendo central en la polémica sobre dos días de descanso obligatorios. No es lo mismo trabajar 40 horas en cinco días que en seis; hay un abismo entre tener uno o dos días de desconexión. Los legisladores decidieron no imponer dos días de descanso, argumentando que muchas empresas no podrían adaptarse en un contexto de crecientes costos laborales y de seguridad social. Así, el problema persiste: en México, las mujeres trabajan en promedio 61 horas a la semana (42 para el mercado y el resto en el hogar), mientras los hombres laboran 58 horas (51.3 para el mercado), según la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2024.
Consecuencias y Desigualdades en el Uso del Tiempo
Las consecuencias son palpables: fatiga, deterioro de la salud y relaciones interpersonales debilitadas. Con más de 14 millones de personas trabajando más de 48 horas semanales para el mercado, según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, muchos deben sumar otra actividad para sobrevivir, quedando sin tiempo para reponer energías. La vida digital y el trabajo remoto han difuminado la línea entre trabajo y descanso, creando una cultura de "siempre disponibles". En términos de tiempo disponible, somos más pobres ahora que hace 20 años.
La pobreza de tiempo es una crisis global, según el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNDP), siendo más grave en países en desarrollo como México. Las mujeres enfrentan una situación peor, y hay un elemento de clase social: los pobres deben hacer todo por sí mismos, mientras los ricos pueden contratar ayuda doméstica y usar transportes más rápidos, reduciendo sus tiempos de espera.
Soluciones y Reflexiones para Reducir la Pobreza de Tiempo
¿Cómo podemos reducir esta pobreza? La pregunta quedó implícita en el debate de las 40 horas y aún espera respuesta. A veces, se sobresimplifica cargando toda la responsabilidad a las empresas, aunque estas juegan un papel clave al mejorar la eficiencia laboral. Fuera de ellas, el gobierno puede actuar mejorando el transporte público y estableciendo un sistema nacional de cuidados. A nivel personal, el reto es aprovechar mejor el tiempo libre y evitar la autoexplotación, como señala el filósofo Byung Chul Han.
Para reflexionar sobre este tema, se recomienda la película In Time, protagonizada por Justin Timberlake y Amanda Seyfried, que explora un futuro donde el tiempo es moneda de cambio, reflejando nuestra realidad en clave de ciencia ficción.



