Senado aprueba histórica jornada laboral de 40 horas tras intenso debate político
Senado aprueba jornada de 40 horas tras debate político

Senado aprueba histórica jornada laboral de 40 horas tras intenso debate político

El pasado 11 de febrero, el Senado de la República dio un paso histórico al aprobar por unanimidad, con 121 votos a favor, la reforma que establece la reducción gradual de la jornada laboral de 48 a 40 horas. Esta medida, que beneficiará a aproximadamente 13.5 millones de trabajadores mexicanos, fue celebrada por los legisladores oficialistas como un avance significativo para mejorar la calidad de vida, aunque generó fuertes discusiones y acusaciones en el pleno.

Controversias y acusaciones en el debate legislativo

Durante la sesión plenaria, senadores del PAN, PRI y MC criticaron la propuesta, calificándola como una "simulación" y un "acto de justicia a medias" con tintes electoreros. Acompañados de pancartas, los opositores reprocharon la negativa de Morena a implementar la reducción en un plazo más corto y a garantizar dos días de descanso obligatorio. Además, advirtieron que la ampliación del máximo de horas extras—de nueve a 12—podría conducir a jornadas excesivas y afectar la salud de los trabajadores.

En contraste, los senadores de Morena defendieron la reforma como un logro histórico, argumentando que consolidará derechos laborales largamente negados. Mostraron pancartas con mensajes como: "La 4T consolida los derechos que el PRIAN le negó al pueblo por más de 50 años", enfatizando su compromiso con el bienestar de la clase trabajadora.

Declaraciones clave de los legisladores

Óscar Cantón Zetina, en representación del grupo parlamentario de Morena, aseguró que la reforma es resultado de una amplia consulta con todos los sectores involucrados. Lamentó las críticas de la oposición, cuestionando: "Ahora resulta que sí hay prisa por ayudar a los trabajadores, cuando tanto tiempo les negaron el salario mínimo y las prestaciones más elementales".

Por su parte, el senador panista Marko Cortés reconoció aspectos positivos, como la reducción del estrés crónico y la posibilidad de ganar más con horas extras, pero señaló que la reforma es "una justicia a medias". Subrayó que el 55% de los trabajadores en México se encuentran en la informalidad, por lo que no se beneficiarán de esta medida.

La senadora priista Carolina Viggiano afirmó que la reforma es electorera, ya que las 40 horas no se concretarán hasta 2030, año de las próximas elecciones presidenciales. Advirtió que, al no considerar el sábado como día inhábil, los trabajadores podrían perder un 25% de prima sabatina, con implicaciones negativas para su salud.

Clemente Castañeda, coordinador de MC, señaló que la reforma no cumple con algunas demandas clave de los trabajadores y que abarata las horas extras, limitando su impacto real.

Celebración y detalles de implementación

Tras la votación, Laura Itzel Castillo, presidenta del Senado, festejó la aprobación con consignas como: "¡Vivan los derechos de los trabajadores! ¡Viva la jornada laboral de 40 horas! ¡Viva la primavera laboral!". La reducción gradual dará inicio en 2027 y se establecerá completamente en 2030, marcando un cambio significativo en la legislación laboral mexicana.

Esta reforma, aunque polémica, representa un avance en los derechos laborales, pero deja abiertos debates sobre su alcance y efectividad en un contexto de alta informalidad y necesidades de salud pública.