Líder del SNAC defiende gestión sindical y apuesta por el T-MEC ante acusaciones
SNAC defiende gestión y apuesta por T-MEC ante acusaciones

Líder sindical defiende su gestión y apuesta por modernización con T-MEC

Alejandro Martínez Araiza, dirigente del Sindicato Nacional Alimenticio y del Comercio (SNAC), se encuentra en el centro de la polémica mientras defiende su gestión sindical y promueve la implementación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). En medio de acusaciones formales ante autoridades laborales y señalamientos de opacidad en el manejo de recursos, el líder sindical asegura que busca transformar el sindicalismo tradicional mexicano.

Herencia sindical y visión moderna

Martínez Araiza reconoce que su padre, abuelo y antepasados fueron líderes en el SNAC, siguiendo la tradición sindical que se hereda en México. Sin embargo, insiste en que su elección fue legal mediante votación y que su estirpe es "casualidad". El dirigente, con formación en ópera y experiencia en Europa, busca distanciarse del modelo tradicional.

"Busco hacer la diferencia con un sindicato dotado de herramientas del siglo XXI, digitalizado, optimizado", afirma el líder, quien establece como metas principales lograr la mayor tasa de alza salarial anual entre agremiados y obtener los contratos colectivos con mejores condiciones del sector.

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El T-MEC como punto de ruptura

El origen de la confrontación con el sindicalismo tradicional, según Martínez Araiza, está en el T-MEC. Con la entrada en vigor del tratado, se abrieron las puertas para que los trabajadores pudieran elegir libremente sus representaciones sindicales. "Ahí comenzó todo", declara el dirigente.

Esta apertura detonó procesos por la titularidad de contratos colectivos en empresas como PepsiCo, donde el SNAC ha competido con sindicatos tradicionales. Para ganar confianza, la organización se presenta como el sindicato del siglo XXI, donde:

  • Los trabajadores aprenden sus derechos
  • Se implementan herramientas digitales
  • Se enseña cómo acudir a autoridades
  • Se muestran salarios de homólogos en otros países

Acusaciones de desvío de recursos

Pese a su discurso de modernización, Martínez Araiza enfrenta denuncias formales ante la Secretaría del Trabajo por presunta opacidad en el manejo de más de 500 millones de pesos del patrimonio sindical. Documentos del Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral indican que la dirigencia no ha presentado el acta de asamblea donde se rinda cuenta sobre la administración del patrimonio, como exige la ley.

El líder rechaza estas cifras categóricamente: "Es imposible que el sindicato tenga ese monto, porque con 17 mil trabajadores no se llega a 6.5 millones anuales". Argumenta que cuando llegó en 2019, los ingresos del SNAC eran la mitad de lo que son actualmente, crecimiento que atribuye a revisiones de contrato con aumentos a doble dígito.

Gasto en telefonía y prestaciones

Otra acusación que enfrenta el dirigente es el gasto de 300 millones de pesos en telefonía. Martínez Araiza explica que este monto corresponde al pago de líneas para 17,500 trabajadores, mediante un convenio exclusivo con Telcel donde el sindicato actúa como aval.

"La factura es de unos tres millones al mes, pero no son cuotas sindicales", aclara, señalando que son aportaciones voluntarias de trabajadores que ahora reciben el servicio telefónico gratuito. El esquema ha cambiado recientemente, con las empresas realizando la cobranza directamente.

Amenazas y persecución

El activismo de Martínez Araiza con el T-MEC le ha generado, según sus declaraciones, amenazas de muerte, campañas de desprestigio y riesgo real a su vida. "He recibido amenazas de muerte por los contratos colectivos que represento", afirma el dirigente, quien ha incrementado sus medidas de seguridad personal y para miembros de su comité.

El líder sindical señala a lo que llama el "Cártel Laboral" o "mafia del poder laboral", conformado según él por los diez mayores empleadores de México y Nuevo León, junto con sindicatos tradicionales que se oponen a sus propuestas. "Ellos son parte de la mafia del poder laboral que me persigue", denuncia.

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Propuesta salarial regional

En foros del T-MEC en América del Norte, Martínez Araiza ha promovido la idea de establecer un salario regional por industria, que se aplicaría durante la revisión del tratado en 2026. Plantea la creación de contratos marco regionales donde los tres países acuerden salarios mínimos por industria.

"Siempre me dicen que veamos a las empresas, si pueden enfrentar el costo, pero aquí es ver ¿con cuánto vive un mexicano dignamente?", cuestiona el dirigente, proponiendo 25,000 pesos mensuales como salario digno para mantener una familia.

Mientras las acusaciones continúan y las amenazas persisten, Martínez Araiza mantiene su apuesta por transformar el sindicalismo mexicano mediante el T-MEC y la digitalización, enfrentando lo que describe como un sistema establecido que resiste los cambios.