Trabajo infantil en México: una realidad persistente que exige abolición
Trabajo infantil en México: realidad persistente que exige abolición

Trabajo infantil en México: una realidad que clama por su abolición

La persistencia del trabajo infantil en México representa un desafío crítico para el desarrollo social del país. De acuerdo con indicadores del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), durante el primer trimestre de 2022, el 12.8 por ciento de los menores entre 12 y 17 años participaban en actividades laborales. Esta cifra evidencia una problemática que requiere atención urgente y políticas efectivas para su erradicación.

El panorama estadístico: un estancamiento preocupante

Los datos históricos revelan una tendencia preocupante. La participación laboral en el grupo de 12 a 17 años se ha mantenido relativamente estable en los últimos años:

  • 2017: 12.4%
  • 2018: 12.4%
  • 2019: 13%
  • 2020: 12.7%
  • 2021: 12.2%
  • 2022: 12.8%
  • 2023: 12.9%

Como señala el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval), esta situación podría describirse como un estancamiento secular, sin reducciones significativas en el periodo analizado.

La brecha rural-urbana: una desigualdad marcada

La incidencia del trabajo infantil es notablemente mayor en el ámbito rural comparado con el urbano. Para el primer trimestre de 2023, la tasa de participación laboral en menores de 12 a 17 años alcanzó el 19.8% en zonas rurales, frente a apenas 10.4% en áreas urbanas. Esta disparidad refleja las condiciones socioeconómicas diferenciadas que enfrentan las comunidades en México.

Educación y apoyos gubernamentales: datos reveladores

Según la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo, en el primer trimestre de 2023 existían 29.28 millones de menores de 15 años en el país. De esta cifra, aproximadamente 20.7 millones no asistían a la escuela. Considerando únicamente a quienes se encuentran en la edad normativa de educación obligatoria (5 a 15 años), alrededor de 1.5 millones estarían fuera del sistema educativo.

En cuanto a los apoyos gubernamentales, de los 12.84 millones de personas de 15 años o más que asisten a la escuela, solo 4.41 millones reciben apoyos públicos, mientras que 8.42 millones no los reciben. Por otro lado, entre los 86.89 millones que no asisten a la escuela, 15.87 millones reciben apoyos del gobierno y 71 millones declararon no recibir ningún tipo de apoyo público.

Estratificación socioeconómica de la población infantil

El Inegi clasifica a los menores de 15 años según su estrato socioeconómico:

  • 7.79 millones en estrato bajo
  • 15.33 millones en estrato medio-bajo
  • 4.54 millones en estrato medio-alto
  • 1.82 millones en estrato alto

Esta distribución evidencia que la mayoría de la población infantil se concentra en los estratos más bajos, lo que podría explicar en parte la persistencia del trabajo infantil.

El contexto internacional y la necesidad de acción

La Organización de las Naciones Unidas estima que en la región de las Américas, hasta el 5% de las niñas y niños se encuentran en situación de trabajo infantil. Para México, el último dato disponible del Inegi corresponde a 2019, lo que subraya la necesidad de actualizar la información y fortalecer los mecanismos de monitoreo.

La abolición del trabajo infantil no es solo un imperativo moral, sino una condición esencial para el desarrollo integral de las futuras generaciones. Los datos presentados demuestran que, a pesar de los esfuerzos, esta problemática persiste con particular fuerza en el ámbito rural, exigiendo políticas diferenciadas y acciones concretas para garantizar los derechos de la infancia mexicana.