Braskem Idesa, la empresa petroquímica brasileño-mexicana, ha quedado al margen del auge petrolero que vive México. La compañía, que opera una planta en Coatzacoalcos, Veracruz, no ha logrado asegurar inversiones clave para expandir su capacidad de producción, lo que la deja fuera de la bonanza energética que impulsa el gobierno mexicano.
Factores detrás de la exclusión
Entre las razones principales se encuentran la incertidumbre en el suministro de etano, materia prima esencial para sus operaciones, y la falta de acuerdos con Petróleos Mexicanos (Pemex). Además, la empresa ha enfrentado problemas financieros y retrasos en proyectos previstos.
Impacto en el sector petroquímico
La ausencia de Braskem Idesa en el boom petrolero limita la capacidad de México para producir plásticos y otros derivados, lo que podría aumentar la dependencia de importaciones. Expertos señalan que el país pierde una oportunidad de integrar su cadena de valor energética.
- Falta de inversión en infraestructura.
- Competencia de otros proyectos petroquímicos.
- Políticas energéticas que favorecen a otras empresas.
La situación de Braskem Idesa refleja los desafíos que enfrenta la industria petroquímica en México, donde la reforma energética no ha logrado atraer el capital necesario para modernizar el sector.



