Con unas gafas de rockstar y vestido con la camiseta de la Selección Argentina, Gerardo “Gerry” Cea recuerda el día que un hombre de cabello largo y completamente blanco entró a su restaurante Café Prima Pasta, se presentó como director de cine y antes de irse le prometió que hablaría del lugar con todos sus conocidos. Esa visita, ocurrida hace más de tres décadas, fue el inicio de una historia que convertiría a este pequeño local en un refugio de celebridades.
El encuentro con Messi
La primera vez que Lionel Messi pisó Café Prima Pasta fue en 2011. “Yo pensé que era un chiste”, confiesa Cea en entrevista con Excélsior. “Una noche antes mi hermano me había hecho una broma de que John Travolta venía y le pedí a un amigo cubano que me trajera unos habanos porque a él le gustaba fumar, pero me quedé esperando y nunca llegó. Llamó una persona diciendo que era Leo Messi y que llegaban 14 personas, y nunca preparé la mesa porque pensé que era una broma hasta que lo vi cruzando la puerta”.
Un oasis para las estrellas
Desde entonces, Messi se ha convertido en un cliente habitual, junto a su familia. El astro argentino suele pedir el agnolotti rosso, relleno de ricota y espinaca con salsa rosada, así como pasta con mariscos. Cea, por su parte, se asegura de que los hijos de Messi disfruten de helado de pistache, frutas, chocolate y limón. El restaurante, ubicado en 414 71st St, Miami Beach, ha recibido a figuras como Michael Jordan, John Travolta, Michael Caine, Madonna y Lenny Kravitz, cuyas fotografías adornan las paredes.
El secreto del éxito
Gerry Cea, originario de Argentina, abrió el restaurante hace 33 años cuando tenía 18 años. “No sabía qué hacer en Argentina. Me atraía mucho la vida en Estados Unidos, las películas, los edificios, los autos. Les dije a mis padres y vendieron el departamento para mudarnos. Un día me crucé con este local de 1,000 dólares por mes para unas 20 personas. Llamé a mis padres y les dije que esto nos iba a salvar. Mi papá y mi mamá en la cocina, yo sabía que si a la gente le daba la pasta que cocinaban mis viejos, les encantaría”, relata.
La fama llegó sola, pero nunca fue la razón de ser. Café Prima Pasta sigue siendo el pequeño local que Gerry imaginó junto a sus padres: un lugar donde la receta familiar pesa más que cualquier apellido. Incluso cuenta con una puerta secreta que los artistas utilizan cuando la situación con los fanáticos se complica.
Adaptaciones para gigantes
Con Michael Jordan, el restaurante tuvo que hacer ajustes. “Le hicimos una mesa más alta porque no entraban. Entonces empezó a venir con sus amigos, todos gigantes de la NBA. Se fue corriendo la voz”, recuerda Cea. La primera semana de apertura, apareció Madonna, y desde entonces el boca a boca ha sido el mejor marketing.
El restaurante, que comenzó con capacidad para 20 personas, hoy es un punto de encuentro para quienes buscan una experiencia auténtica. “Las estrellas llegan buscando algo que el dinero no puede comprar: una historia que contar”, concluye Cea.



