La personalización impulsa el crecimiento de la impresión digital
Las colchas con la imagen de un político que se volvieron virales en redes sociales, las toallas con las estrellas del Mundial 2026, las playeras con la fotografía de una mascota y los regalos personalizados para cumpleaños o eventos reflejan un cambio en los hábitos de consumo que está redefiniendo el negocio de los 20,881 talleres y empresas dedicados a la impresión registrados por la Secretaría de Economía. La rentabilidad del sector depende cada vez menos de fabricar miles de piezas idénticas y más de producir artículos personalizados en tirajes cortos, con entregas rápidas y procesos más eficientes.
“La demanda es mucho más de personalización. La gente pide que se impriman sus nombres, sus marcas, su diseño propio, algo que les haga expresar su propia persona o empresa”, explica Arturo Morales de la Campa, Global Business Development & Regional Manager Americas de la Federación Europea de Asociaciones de Serigrafía (FESPA).
Del volumen a la personalización: cambio en la estructura económica
El cambio también está modificando la estructura económica de la industria. Durante décadas, la impresión basó su competitividad en producir grandes volúmenes para reducir el costo por unidad. Hoy, las inversiones se concentran en tecnología capaz de fabricar desde una sola pieza hasta pequeños lotes de manera rentable. “La industria está cambiando a esto y lo está solucionando con tirajes más cortos, mucho más personalizados y evidentemente mucho más económicos”, afirma Morales.
Según datos citados por FESPA con información de la Canagraf y la Secretaría de Economía, los segmentos de impresión digital y personalización crecen a un ritmo cercano a 16% anual, una tasa similar a la observada en el negocio de empaques y etiquetas, impulsado por empresas que buscan diferenciar sus productos desde el diseño y la experiencia de compra. El ajuste ocurre en un sector que mantiene relevancia económica. De acuerdo con Data México, la industria de impresión y actividades conexas captó 38.7 millones de dólares de inversión extranjera directa entre enero y septiembre de 2024.
La IA cambia la operación de los talleres
La posibilidad de fabricar productos personalizados sin elevar significativamente los costos ha sido posible gracias a la digitalización de los procesos productivos. Software especializado, automatización e inteligencia artificial (IA) permiten modificar diseños, ajustar colores, detectar errores antes de imprimir y programar órdenes de producción para aprovechar mejor la capacidad de las máquinas.
“Existen sistemas capaces de detectar errores en archivos, ajustar automáticamente colores o tintas y programar órdenes de producción para aprovechar mejor las máquinas. La inteligencia artificial nos ayuda a que estos procesos sean mucho más cortos, mucho más rápidos y que podamos entregar al cliente un producto de muy buena calidad”, señala Morales. La automatización también reduce tiempos muertos, minimiza desperdicios y mejora la productividad, factores que cobran importancia en un mercado donde los pedidos suelen ser pequeños y requieren entregas rápidas.
Sustentabilidad y eficiencia como tendencias
La adopción de nuevas tecnologías también responde a la presión por hacer más sustentables los procesos industriales. De acuerdo con Morales, la automatización permite optimizar el uso de materiales, disminuir el consumo de agua y energía y reducir los residuos generados durante la producción, lo que ayuda a contener costos y cumplir con clientes que exigen cadenas de suministro con menor impacto ambiental.
“La tendencia de automatización y la personalización impulsan la integración de tecnologías de impresión digital, software de gestión y automatización de flujos de trabajo para tener procesos más productivos”, afirma. “La tendencia es realizar procesos mucho más sustentables, más rápidos, que no haya tanto desperdicio y que utilicen menos energía y menos agua”, agrega.
Nuevos mercados para la impresión
La evolución tecnológica también amplía el campo de acción de las empresas del sector. Además de atender a consumidores finales, los talleres participan cada vez más en proyectos de arquitectura, diseño de interiores, textiles, cartón corrugado y empaques, donde ofrecen soluciones que van desde recubrimientos decorativos hasta impresión sobre materiales especializados.
“Hay una gran oportunidad. Observan cómo se comporta nuestra tecnología de impresión, lo que trae al mercado soluciones para diseñadores de interiores que antes gastaban muchísimo en poner un recubrimiento y ahora lo pueden hacer a través de un vinil impreso de calidad”, ejemplifica Morales. La expansión encuentra respaldo en un mercado de diseño gráfico que continúa creciendo. De acuerdo con la consultora Mordor Intelligence, esta industria alcanzará un valor de 59,290 millones de dólares en 2026 y podría llegar a 85,530 millones de dólares en 2031.



