México, el gran articulador del espacio empresarial iberoamericano
Durante décadas, el término multilatinas ha definido a las empresas de América Latina que superan sus fronteras nacionales para operar en otros países de la región. Hoy, este fenómeno evoluciona hacia un nuevo paradigma: las empresas ya no solo miran a su entorno geográfico, sino que dan un paso más para convertirse en multiberoamericanas, con presencia, estrategia y ambición de crecimiento a ambos lados del Atlántico.
España, el aliado estratégico de la internacionalización latinoamericana
En este proceso, España se consolida como el gran aliado europeo y segundo mundial de la expansión latinoamericana. No solo por afinidad cultural, lingüística e histórica, sino porque ofrece un entorno empresarial, institucional y financiero que facilita la entrada a Europa y otros mercados globales. Y dentro de este movimiento que conecta continentes, México ocupa una posición especialmente relevante.
Como señalan los datos del estudio España, el trampolín de las empresas latinoamericanas en el mundo, México no solo es una de las grandes economías de América Latina, sino también uno de los principales articuladores del espacio empresarial iberoamericano. El país concentra hoy 2.431 empresas matrices internacionalizadas, lo que representa el 9% del total regional, y cuenta con 6.416 filiales en el exterior, el 14,1% del total latinoamericano.
Liderazgo mexicano en inversión y expansión
México es el principal origen de las empresas latinoamericanas que operan en España, con 220 matrices mexicanas que gestionan 872 filiales. Además, de las 312 compañías que usan España como plataforma de expansión internacional, 118 son mexicanas, controlando directamente 776 empresas acumuladas. Estos datos confirman que las empresas mexicanas han comprendido el valor estratégico de España como puerta de entrada al mercado europeo.
El liderazgo no se limita al número de empresas. México es el primer país latinoamericano por inversiones acumuladas, tanto en Europa como en España, con más de 35.000 millones de dólares invertidos en territorio español. Este dinamismo refleja un cambio profundo en la relación económica entre España y América Latina, pasando de un flujo principalmente europeo hacia la región a una relación más equilibrada y bidireccional.
México como economía puente y su rol en la región
En este nuevo escenario, México desempeña un papel fundamental como economía puente. Su posición geográfica, integración con Norteamérica, tamaño de mercado y solidez empresarial le permiten conectar América Latina con Estados Unidos, Europa y otras regiones emergentes. Al mismo tiempo, México fortalece su presencia en la propia región, siendo uno de los mayores inversores en América Latina, con destinos prioritarios como Brasil, Perú y Colombia.
En un contexto internacional marcado por tensiones geopolíticas y reorganización de cadenas de suministro, la capacidad de México para conectar mercados y generar confianza empresarial se vuelve especialmente valiosa. No solo canaliza inversiones, sino que facilita transferencia de conocimiento, reduce barreras operativas y acerca culturas empresariales.
El IX Congreso Iberoamericano del CEAPI en Ciudad de México
Precisamente, en este momento de transformación global, se celebrará del 25 al 27 de mayo en Ciudad de México el IX Congreso Iberoamericano del CEAPI, bajo el lema ‘La Fuerza de Iberoamérica’. Este encuentro reunirá a cerca de 500 presidentes de compañías, familias empresarias y líderes institionales de toda la comunidad iberoamericana.
No es casual que esta edición se celebre por primera vez en la capital mexicana. Ciudad de México se ha consolidado como un nodo estratégico en las relaciones entre América Latina, Estados Unidos, España y el resto del mundo. En un entorno internacional cada vez más multipolar, los empresarios iberoamericanos deben asumir un papel activo en la búsqueda de soluciones, impulsando el diálogo, la cooperación y la generación de valor compartido.
Los empresarios iberoamericanos comparten un enorme potencial, unidos por idioma, cultura e historia, pero también por una visión del desarrollo basada en la colaboración. México y sus empresarios demuestran que crecer juntos es la mejor manera de competir en el escenario global, proyectando Iberoamérica al mundo con una voz común.
