Estados Unidos y Arabia Saudita firmaron un acuerdo de cooperación nuclear civil, junto con un convenio bilateral sobre salvaguardias nucleares, según anunció el miércoles el Departamento de Energía de Estados Unidos. Los documentos fueron suscritos por el secretario de Energía estadounidense, Chris Wright, y su homólogo saudita, el príncipe Abdulaziz bin Salman.
El Departamento de Energía señaló en un comunicado que "estos dos acuerdos establecen conjuntamente la base legal para una asociación de varias décadas y de miles de millones de dólares, que impulsará diversos objetivos económicos y estratégicos prioritarios, incluida la no proliferación nuclear".
Detalles del acuerdo nuclear
El pacto contempla la participación de empresas estadounidenses en el desarrollo de la infraestructura nuclear saudita, incluyendo la construcción de reactores y de instalaciones para producir combustible destinado a la generación de electricidad. Además, abre la posibilidad de que Riad pueda enriquecer uranio en su propio territorio bajo determinadas condiciones.
Según funcionarios estadounidenses, el objetivo es ayudar al reino a diversificar sus fuentes de energía y reducir el consumo interno de petróleo, destinando una mayor parte de su producción a la exportación.
Uno de los puntos que más debate ha generado es la posibilidad de que Arabia Saudita pueda enriquecer uranio. Aunque el acuerdo no obliga a Estados Unidos a transferir tecnología para ese proceso, sí deja abierta la puerta para que el reino pueda desarrollar esa capacidad en el futuro bajo un esquema acordado entre ambos países.
Condiciones y revisión del Congreso
Como parte del convenio, si una evaluación conjunta determina que el enriquecimiento no debe realizarse en territorio saudita, el país no podrá desarrollar esa actividad con otro socio extranjero durante un periodo de 10 años.
El pacto será enviado al Congreso estadounidense, donde iniciará un periodo de revisión de 90 días establecido por la legislación sobre cooperación nuclear internacional.
Preocupaciones sobre la seguridad regional
El anuncio llega en un contexto de fuertes tensiones regionales, marcado por el conflicto entre Estados Unidos e Irán y por el programa nuclear iraní. Diversos analistas consideran que permitir el enriquecimiento de uranio en Arabia Saudita podría incentivar una nueva carrera tecnológica en Medio Oriente, debido a que el mismo proceso utilizado para producir combustible para reactores también puede emplearse, con mayores niveles de enriquecimiento, para fabricar material apto para armas nucleares.
A diferencia del denominado "estándar de oro" aplicado en otros acuerdos nucleares firmados por Washington, este convenio no incluye una prohibición absoluta al enriquecimiento de uranio ni incorpora algunas salvaguardas internacionales más estrictas promovidas por el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), lo que ha despertado críticas entre expertos en no proliferación.
La administración Trump ha defendido que el acuerdo fortalecerá la alianza estratégica con Arabia Saudita, limitará la influencia de competidores como China y Rusia en el sector nuclear y permitirá que empresas estadounidenses lideren futuros proyectos energéticos en el reino.
Mientras tanto, el Congreso deberá evaluar si el pacto cumple con los requisitos de seguridad y no proliferación antes de autorizar su entrada en vigor.



