Pensionados del IMSS e ISSSTE: La realidad fiscal que no todos conocen
Con la llegada de abril, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) inicia el periodo para que las personas físicas presenten su declaración anual del Impuesto sobre la Renta (ISR). Entre los contribuyentes que deben revisar sus obligaciones se encuentran numerosos pensionados del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE). Aunque existe la creencia generalizada de que todas las pensiones están libres de impuestos, la realidad es más compleja y afecta a un segmento significativo de jubilados.
¿Cuándo los pensionados deben pagar ISR?
La Ley del Impuesto sobre la Renta (ISR) en su artículo 93 establece claramente que las pensiones, jubilaciones, haberes de retiro y otras prestaciones similares están exentas del pago de ISR, pero solo hasta un límite específico. Este límite equivale a 15 Unidades de Medida y Actualización (UMA) diarias. Con el valor de la UMA para el año 2026, este umbral se traduce aproximadamente en 53 mil 493 pesos mensuales.
Esto significa que:
- Si la pensión mensual no supera los 53,493 pesos, generalmente no se genera obligación de pago de ISR.
- Si la pensión rebasa ese límite, solo el excedente está sujeto al cálculo del impuesto.
Por ejemplo, si un jubilado recibe una pensión de 60,000 pesos al mes, el ISR se calcula únicamente sobre la diferencia de 6,507 pesos que supera el límite exento. Esta distinción es crucial para entender por qué no todos los pensionados se "salvan" del pago de impuestos.
Obligaciones de declaración anual para jubilados
Más allá del monto de la pensión, existen situaciones específicas en las que los pensionados deben presentar su declaración anual ante el SAT, incluso si parte de sus ingresos están exentos. Los jubilados deben evaluar cuidadosamente su situación fiscal si:
- Reciben más de una pensión, por ejemplo, combinando ingresos del IMSS y otra institución.
- Tienen fuentes de ingresos adicionales, como rentas de propiedades, honorarios por servicios profesionales o actividad empresarial.
- Sus ingresos anuales totales superan ciertos límites establecidos por las autoridades fiscales.
- Desean solicitar devoluciones de impuestos o aplicar deducciones personales autorizadas.
En estos casos, el pensionado está obligado a informar todos sus ingresos en la declaración anual de abril, aunque una porción de ellos pueda estar exenta del ISR. Ignorar esta obligación puede derivar en recargos, multas y complicaciones legales.
La confusión común y recomendaciones clave
Uno de los errores más frecuentes entre los jubilados es asumir que todas las pensiones están completamente libres de impuestos. En realidad, la ley fiscal mexicana establece un monto máximo exento, lo que implica que los pensionados con ingresos más elevados o múltiples fuentes de renta pueden terminar pagando ISR.
Especialistas en materia fiscal recomiendan encarecidamente que los jubilados verifiquen su situación específica a través del portal oficial del SAT o consulten su constancia de ingresos. Esta revisión proactiva permite determinar con precisión si deben presentar la declaración anual, evitando así posibles sanciones y asegurando el cumplimiento de sus obligaciones tributarias.
En resumen, mientras que muchos pensionados del IMSS e ISSSTE disfrutan de exenciones fiscales, aquellos con pensiones altas o ingresos complementarios deben estar atentos a sus responsabilidades ante el SAT. La transparencia y el asesoramiento adecuado son esenciales para navegar este aspecto crítico de la vida financiera en la jubilación.



